“SAN BENEHARO, UNA CALLE CON HISTORIA”

1536440_706374702748585_612228237_nEl reconocimiento de santo por parte de la iglesia católica, apostólica y romana lo tiene el llamado Hermano Pedro y ningún otro canario… Pero una calle de San Matías (La Laguna) lo desmiente. En la foto, el testimonio irrefutable: rótulo oficial con su escudo lagunero y todo… La calle está así antes de que al Hermano Pedro lo subieran a los altares, es decir, que San Beneharo es el santo más antiguo del Archipiélago…

Hay que reconocer que el Ayuntamiento se ha limitado a oficializar lo que un cura hizo. Sí, un cura canonizó a Beneharo en el mismo barrio… La historia es cojonuda… Tres son mis fuentes y todas ellas coinciden en lo mismo… Tres personas distintas y una historia verdadera, como la católica santísima trinidad… San Matías se había edificado clandestinamente, construyendo hasta por la noche, alumbrándose por los faros de los coches. A la entrada del barrio se ponía alguien a vigilar y a dar el agua si aparecía la guindilla a molestar y a parar la obra… En cuanto se echaba techo, ya no se podía tirar, eso lo amparaba la ley… Así, casita tras casita… Llegó un momento en que la gente se organizó para intentar conseguir los servicios básicos que no poseían: luz, agua, alcantarillado, asfaltado de calles… En pleno franquismo, el vecindario decidió buscarse un buen padrino y optaron por la iglesia. Convencieron al cura para que cristianizara el barrio hasta entonces ilegal… El cura y su séquito de vecinos recorrieron el barrio de punta a punta. Lo primero, darle nombre al barrio, que no tenía… El cura lo solucionó preguntando “¿Quién fue el primero que vivió aquí…?”. “Matías, un cabrero que vino de Fuerteventura…”. El cura no quiso saber más y sentenció: “Este barrio se llama San Matías” y venga chorros de agua bendita para todos lados… La misma pregunta formulaba el cura a cada nueva calle adónde iba a parar y así iba surgiendo el callejero de San Matías: San Isidro, San Gregorio, San Carmelo, Santa María… Cuando al cura le dijeron que el primero que vivió allí era Beneharo, el cura no se detuvo en nimiedades, embalado como iba, salpicó de agua bendita y dijo: “Calle San Beneharo”. Amén. Asi se ha quedado…

Hoy San Matías ya tiene lo que entonces no tenía. Claro… El cura y los santos algo ayudarían, seguro… Pero los que ya peinamos canas en el pelo que nos queda, recordamos como por el año 76, los vecinos de San Matías se alzaron y a pedrada limpia contra la policía armada en sus calles (era fácil conseguir la munición popular en unas calles sin asfaltar…) defendía el poder conseguir unas condiciones de vida dignas, pues aún no tenían agua corriente… Luchando lo consiguieron.

La calle San Beneharo queda como testimonio del origen del barrio y de la estrategia popular por conseguir sus derechos, conforme a las relaciones de poder establecidas… Lleva décadas ahí. Esperemos que a ningún imbécil investido de poder insititucional se le ocurra ir a cambiarla… La ira de San Beneharo caerá sobre él y a buen seguro que la del vecindario de San Matías también… No sería para menos. ¡Viva san Beneharo! El primer santo canario, canonizado en San Matías y al servicio de la gente de abajo…

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