Lun. Jun 17th, 2024

Este pequeño reportaje quiere recoger las experiencias y lo aprendido en mi primer viaje al Sáhara. Además, con ello busco acercar a la gente joven a una realidad que nos queda lejos, aunque la tengamos al lado de casa, de conocer la otra cara del Sáhara y todos los proyectos y la gente que está volcada detrás de todo un país y en la reivindicación de su derecho de autodeterminación, y como la comunicación y la cultura son elementos claves y sirven como herramienta emancipadora de los pueblos. Gracias a la Universidad de La Laguna por haberme enseñado lo que tenía a pocos kilómetros de mí. Y como canaria, no podría empezar a escribir este reportaje sin hablar de la ruta migratoria, y agradeciendo la labor de personas como Lala el Mami, abogada y defensora de los derechos humanos, saharaui, nacida en los campamentos de refugiados de Tinduf, y que no entiende su día a día sin ayudar a los demás en este proceso tan complejo, el de migrar, el del exilio.

I. LA NECESIDAD DE MIGRAR.

 En octubre de 2022 tuve la oportunidad de poder visitar los campamentos de refugiados del Sáhara Occidental, en Tinduf. Visitar este país se había vuelto casi una necesidad para mí, y me explico, mientras que realizaba mis estudios de Historia en La Universidad de La Laguna, pude seguir de cerca algunos académicos, teóricos y referentes sobre el conflicto del Sáhara Occidental. Este conflicto había pasado inadvertido para mí durante toda mi existencia, tanto en lo académico, como en lo personal, y hago un matiz en cuanto a lo personal ya que vengo de un pueblo del sur de la isla de Tenerife, San Isidro, en el que hay un gran porcentaje de población saharaui, entre ellos, muchos amigos y compañeros. Supongo que es aquí cuando planteo el gran problema de desconocimiento al que me he enfrentado durante tantos años sin ni si quiera ser consciente de él; ¿Por qué no conocía el conflicto desde antes si esto atravesó a gran parte de mi entorno? ¿por qué2 en mi casa nunca se habló del conflicto del Sáhara y de Marruecos?, ¿por qué tampoco lo escuché en las noticias? Quizás realmente esta cuestión llega a sorprenderme tanto porque el Sáhara está al lado de casa, está al lado de Canarias, y canarios y saharauis hemos tenido lazos realmente estrechos. Soy fiel defensora y partidaria de mantener mi identidad como africana, y no solo hablando en términos geográficos, no, también en términos históricos y culturales, sin olvidar y teniendo en cuenta que gozo de unos privilegios de mujer blanca, de clase media trabajadora, mientras el resto del continente al que pertenezco sufre unos patrones de  opresión de los que parece que no nos queremos hacer cargo, ya que recordemos que algunas guerras desencadenadas en el continente africano viene por el expolio de sus recursos.

Estas fotos las realicé en febrero de
2020, en el Campamento de las
Raíces, en la Esperanza, Tenerife.

Aprovecho así para unir esto a la espeluznante crisis migratoria a la que se enfrentó  Canarias en 2019, y a la que hoy, en 2023, se vuelve a enfrentar. Cuando me hice eco del  conflicto Sáhara Marruecos en lo académico, en la Universidad, tardé poco tiempo en  conocerlo en otras esferas, ya que en 2019 en Canarias se abren unos campamentos de  refugiados para albergar a personas migrantes en los que estuve un tiempo colaborando  con algunos colectivos como la asociación Hay Raíces o algunos sindicatos de estudiantes  para que pudiésemos llevar la situación lo mejor posible debido a la falta de medios y  recursos que había por parte de los gobiernos para ayudar a todos los que realizaban la  ruta migratoria a Canarias, que era y sigue siendo una de las más peligrosas del mundo.  La ruta migratoria es algo que nos atraviesa, sobre todo a los canarios, ya que nuestra  cercanía geográfica y nuestros lazos históricos con el continente africano son  indiscutibles y aunque muchos lo intenten, son imposibles de tapar. Hace poco Irene  Ruano en el medio de El Salto hablaba sobre la ruta migratoria hacia El Hierro (una de  las islas), y comenzaba el artículo con el caso concreto de Senegal, el cual había sido un país que se mantenía más o menos con cierta estabilidad política, sin embargo una vez  vuelto el conflicto y la violencia e inestabilidad al gobierno, provoca la huida de la  población a un lugar seguro y donde poder llevar a cabo una vida digna donde cubrir sus  necesidades básicas materiales o donde huir de la persecución por motivos  ideológicos/políticos. El resultado de la catastrófica situación de conflicto que hay en  Senegal provoca la llegada inminente de miles de personas a las costas de Canarias,  siendo ya más de 23 000 personas como anunciaba el medio de Canarias Ahora este año  de 2023 declarando el Ministerio de Migraciones a Canarias en situación de emergencia.

Esta foto la llamé “El mar en tu
mirada”. Quise hacer referencia
a la travesía y a la tristeza que
había en sus ojos tras el duro
viaje a Canarias.

 Una situación similar a la que vivimos en 2019.  Veo necesario hablar de esto, y dejar claro como la inestabilidad de los gobiernos colabora  con la represión y con la violencia ejercida a la población civil, más la falta de medios  haciendo que estas personas corran por mar y por  tierra en busca de un lugar seguro. Algo parecido  pasaba también con el gobierno marroquí, cuando  en 2021 se da el forcejeo de la mayor crisis  migratoria en la frontera de Ceuta, pero también la  llegada masiva de cayucos a Canarias, una  situación devastadora, representada por la ausencia  de los derechos humanos. Esta crisis fue advertida  por el gobierno marroquí cuando España albergó a  Brahim Ghali, el secretario general del Frente  Polisario y presidente de la República Árabe  Saharaui Democrática. Esto vendría a ser lo que  conocemos con el término de externalización de fronteras que en colaboración con la UE  y los estados miembros procuran a través de políticas migratorias la contención y el  tránsito de estas personas, como es el caso del muro o las vallas fronterizas de Ceuta y  Melilla. Lo que se vivió en 2021 con las crisis entre Marruecos y España, vemos como la  cuestión saharaui sigue siendo un tema delicado y aún por abordar en la agenda política  del gobierno español.

Por lo tanto, acabar en el campamento de las Raíces era acabar hablando de forma casi  intrínseca y orgánica del conflicto del Sáhara. Pero antes de esto, quiero hacer alusión al  conflicto, y el conflicto del que hablo, no solo es en sí el problema político que hay entre  el Sáhara y Marruecos y las responsabilidades de España en el conflicto, no, yo no quiero  solo hablar de eso y de las miserias a las que hacen vivir a la población saharaui, quiero  hablar del desconocimiento, del silencio y del blanqueamiento por parte de los medios de  comunicación en España ante este conflicto.

 II.  EL CONFLICTO DEL SAHARA OCCIDENTAL  Y SU DESCONOCIMIENTO.  

Fue en una de las asignaturas del grado de Historia, Historia contemporánea, impartidas  por el profesor Domingo Garí – Montllor Hayek, y con sus diversas publicaciones sobre  el Sáhara Occidental como Estados Unidos en la guerra del Sáhara Occidental, o su  artículo Canarias en la geopolítica del franquismo durante las independencias africanas  en 1960, donde conocí el conflicto del Sáhara Occidental y Marruecos con más  detenimiento.

Tras la entrevista con Hamdi Mando en el Campus de la Universidad de La Laguna, Tenerife, 2020.

Además, pudimos desarrollar desde la  Universidad de la Universidad de La Laguna una  entrevista a Hamdi Manso, quién fue el representante  del Frente Polisario en Canarias para el periódico de  la Universidad de La Laguna y para el medio La  Trova.

Un conflicto que lleva ya prolongándose demasiados  años, desde 1975, cuando España abandona con prisa y deja a su suerte como potencia  administradora al Sáhara Occidental sin tomar responsabilidad política en su proceso de  autodeterminación y desentendiéndose de la que fue también provincia suya y dejándola  a su suerte para que Marruecos y Mauritania se disputasen vilmente sus territorios, aunque  esta última decidió desmarcarse del conflicto, y será Marruecos quien empiece su  ocupación en el territorio saharaui, iniciándolo así con la Marcha Verde en 1975 hasta día  de hoy. Esta ocupación solo podía significar una cosa: dolor y exilio para el pueblo saharaui. Es agotador ver como el proceso de autodeterminación no llega, como España se desentiende y como hay países que no logran escapar del yugo de la colonización. El Sahara es un país disputado por sus riquezas: los grandes caladeros de pesca que también han sido arrebatados por Marruecos y España, el fosfato, el gas, el petróleo, incluso, hasta su propia arena. Sus recursos han sido expoliados, y sus derechos aniquilados completamente.  

III.  EL EXILIO DE LA POBLACIÓN SAHARAUI.  

Esta situación de conflicto con Marruecos fue la responsable del exilio de la población saharaui, del éxodo masivo por parte de su población, de los ancianos, de las mujeres, de los niños y las niñas que han sido privados de su infancia, y es ahí cuando aparece el protagonista de mi historia, un buen hombre que me abrió las puertas de su casa, de su trabajo y de su país para enseñarme su tierra, pero sobre todo para contarme su historia.  Tuve la suerte de coincidir en mi último viaje al Sáhara con Salama Lehbib Hafed.  La vida de Salama es realmente un ejemplo de lucha y sobre todo de resistencia, una palabra que el pueblo saharaui conoce a la perfección. Se fue a Cuba en 1989, con tan solo catorce años. Estudió derecho y decidió volver en 2008 para dedicarse íntegramente a su país. Es coordinador Técnico de Proyecto de Protección para MDLP y ACNUR, proyectos que consisten en la implementación del protocolo de actuación sobre la violencia de género en el sistema de acogida de protección internacional. Es también el encargado del Plan Nacional de Juventud y dirige Training Entrepreneurship & Consultancy Center TECC. Es él, el que me cuenta de primera mano quien es y por qué volvió. Todos estos proyectos se enfocan en base a la protección y lo cuidados de los derechos de infancia y de las mujeres los cuales se encuentran en extrema vulnerabilidad.  Salama fue de esos chicos que vivió en los campamentos de refugiados de Tinduf, y donde sabía que, si quería crecer académicamente y formarse, no podría hacerlo en el lugar donde les arrebataron todo, donde arrinconaron a un pueblo en el desierto y lo condenaron al exilio. En ese proceso migratorio tan complejo se fue a Cuba, donde cientos de jóvenes saharauis decidieron llevar a cabo su formación. Recomiendo enormemente leer el artículo de Carmen Gómez Martín La literatura saharaui contemporánea y su desarrollo en el contexto migratorio español en el que explica las grandes dificultades que tuvieron que pasar los saharauis cuando retornaron a su tierra, aunque no todos lo hicieron, ya que 6 otros terminaron en países como Francia, España, o Argelia debido a las relaciones y los lazos políticos y económicos que los unen a esos países. ¿Quién querría volver al desierto sin un futuro y, sobre todo, sin un presente en el que poder prosperar?  Salama, Salama lo hizo. No quiero detenerme en esto, ya que hay diversos artículos sobre el flujo migratorio y el éxodo de los jóvenes saharauis. Yo quiero detenerme en lo humano, en sus razones para volver, en su implicación en las instituciones y en el cambio y la ilusión que ostenta él, la ilusión de ver un Sáhara Libre, el motivo, por el que volvió, el motivo por el que muchos vuelven.  

Aunque no me detendré en los flujos migratorios que llevaron a cabo los saharuis, si lo haré, como ya dije, en lo humano, en las decisiones que nos envuelven y que nos empujan para irnos a otro lugar, y también por las que decidimos volver. Entender la huida creo que es un factor clave, humanitario, de derechos humanos.

Salama es el joven que viste de marrón y cruza sus
brazos. La foto está hecha en Cuba, es de las pocas
que conserva Salama.

En la crisis migratoria que sufrió Canarias pude ver como la gran mayoría que decidía viajar a Canarias como lugar de tránsito, lo hacían por necesidad. No hablamos de privilegios, no hablamos de lujos, hablamos de países en conflicto, hablamos de hambre, de miseria, de expolio. En los campamentos de Canarias no solo había saharauis (que también), si no diversas nacionalidades: marroquíes, senegaleses, gambianos, etc. Reducir África a un par de países es absurdo, pero es un error en el que cae la visión eurocentrista, pero no podemos obviar, eso sí, que la costa más cercana a nosotros pasa ahora mismo por guerras civiles, políticas, religiosas, por la escasez de medios para conseguir recursos esenciales como lo es el agua, la explotación laboral para la obtención de recursos, el saqueo y el expolio de estos mismos que llevan a cabo otros países, etc. Estos son sin duda los motivos por los que la población africana decide formar parte de esta huida, de esta ruta migratoria.  En el caso de Salama y de muchos saharauis se exiliaron al ver la falta de oportunidades que tendrían en el desierto, en los campamentos de refugiados, ese único lugar en el que les permitieron estar y formar un hogar. Intento acercarme a la su primera infancia, ahondar en sus recuerdos, en la vida que tenía, y la que tuvo después.   

En la entrevista, Salama empieza contándonos sobre su trabajo, como ya he dicho antes  tiene muchos en proyectos en sus manos, trabaja en Rabuni, que es la capital  administrativa en los campamentos de refugiados de la provincia de Tinduf, y vive en el  campamento de refugiados, trabaja en el Ministerio saharaui de Juventud y de Deporte,  ayuda en temas de finanzas, presupuesto y temas de cooperación a nivel ministerial, pero  principalmente su trabajo se centra en las ONGS, trabaja con una ONG española, XXX,  que está presente desde 1993. Atiende a la población civil refugiada. También lleva temas  de medioambiente en la gestión de residuos, y asisten a servicios de justicia.  Una vez que sabemos a qué se dedica Salama, le pregunto algo que me conmueve, y que  a su vez, me inquieta: ¿Cómo se vive la infancia, como vive la infancia un niño saharaui  que tiene que irse a Cuba? Salama responde con contundencia, habla de la falta de  servicios escolares, del  derecho a la enseñanza, y  que gracias a las relaciones  que el Frente Polisario había  consolidado en base a los  movimientos solidaridad  con estados amigos como  Argelia, Cuba, Libia en ese  momento. Después de  terminar el quinto grado de  primaria, se va a Cuba, confiesa que no recuerda muy bien lo que vivían.

Salama recuerda esta foto con cariño.
Es la graduación de uno de sus colegas saharauis
en la Universidad de Pinar del Río. Se graduaban
en economía.

En su caso fue  complicado separarse de la familia, a pesar de eso le pregunto si esto causo algún tipo de  trauma para él, un trauma consciente, a lo que me responde que no, no había lugar para  el trauma o para el drama porque los habían entrenado para eso, para la separación, para  marcharse. Salama es generosa en sus palabras y en sus actos, habla realmente de quienes  vivieron el trauma, y el primer dolor, habla de que cinco o diez años antes muchas familias  habían sido exiliadas bajo bombardeos, violencia y represión, después de eso tengo la  sensación de que él no tiene derecho a la queja.  El sistema educativo en Cuba le permitió sobrevivir, a él y a otros muchos niños.  

Él mismo retoma la palabra trauma en la entrevista. Habla en consecuencia, también lo  hace con la firmeza y con la dureza asumiendo el papel ya no del niño, sino del hombre  Salama recuerda esta foto con cariño.  Es la graduación de uno de sus colegas saharauis  en la Universidad de Pinar del Río. Se graduaban  en economía.8  que tuvo que volver, eso sí puede resultar un verdadero trauma, ver que las cosas siguen  en el mismo lugar como los dejaste. Dice que hay algo que siempre te hace volver (aunque  no todos lo hacen), y es la vida y la familia que dejaste atrás, es la nostalgia que lo invadía,  es no renunciar a tu origen. Insiste también en los motivos de migración que hay detrás  del pueblo saharaui, insiste en la necesidad.  Otra de las preguntas que le planteo a Salama, es que después de haberse ido y formarse,  vuelve para trabajar. Me cuenta que hay muchas cosas que hacer allí, quizás demasiadas,  sobre todo intentar cubrir las necesidades más básicas de las personas, aunque dice que  la gente cuando se encuentra esto, termina emigrando también, ya que terminas poniendo  una balanza y a veces las necesidades materiales, las más básicas pesan, pero a pesar de  esto, él, se quedó.  Se queja de la situación, las cosas no cambian, las infraestructuras no cambian tampoco,  se queja de la falta de interés por la causa y de la frustración que esto les genera porque  parece que da igual lo que trabajes, no ves los resultados de tu trabajo, sobre todo porque  no hay medios para realizarlos. Hay una frase de la entrevista que recuerdo con mucha  ternura a la par que dolor: Siempre intenté recordar el rostro de mi madre.  -Esta entrevista cuenta con material gráfico, ya que Salama fue en gran parte la persona  que me enseñó cada rincón de Ramuni, de los Ministerios, de su organización. Pudimos  pasar gran parte del tiempo con él, nos trató con familiaridad y amabilidad, y nos abrió  la puerta de su intimidad y de su infancia. Hacerle la entrevista a Salama lo recuerdo  como algo realmente conmovedor.

IV. LA CULTURA COMO HERRAMIENTA COMUNICATIVA.

Siempre he sido fiel defensora de que la cultura y la educación son un arma letal contra lo que se nos ha arrebatado: información, derechos, dignidad, y un largo etcétera. Tuve la suerte de poder coincidir con el maravilloso equipo del FiSahara, los cuales buscan con su proyecto conectar con los saharauis para dotarlos de conocimiento y empoderarlos a través del cine. El FiSahara cuenta con El Festival  

Coloquio con Abdulah Arabi, representante del Frente Polisario y con Mbarka Bu Marjuta, fundadora de la Unión Nacional de Mujeres.

Internacional de Cine del Sáhara, en el que se ponen proyecciones, mesas redondas con ponentes realmente interesantes, talleres de cine, y muchísimas cosas que giraran siempre en torno a la cultura y a los derechos humanos. Un festival a que acuden distintos y reconocidos artistas como los actores Willy Toledo, Itziar Ituño, algunos cineastas, periodistas, etc. Además de esto también conocimos la escuela audiovisual, Abidim Kaid, un gran proyecto que capacita y empodera a los y las jóvenes saharauis, permitiéndoles formarse en técnicas como la narración, el sonido, la edición, etc., allí mismo, convirtiéndolos en sujetos, en el centro, y que ellos mismos sean capaces de poder contar sus historias sin tener que contar o recurrir siempre a lo ajeno, a que sea el otro quien hable por ellos. Este año el FiSahara hará su primer encuentro esta primera quincena de diciembre, al que asistiremos para ver nuevos cortometrajes y talentos que hablen de las vivencias de los saharauis. Pero además las jornadas que se darán en diciembre, volveremos en abril de 2024 a los campamentos para poder volver a visitar la escuela.  Tras el paso por la escuela y poder compartir y convivir con los jóvenes estudiantes  saharauis, algo que para mí fue un completo regalo y un aprendizaje, ya que a día de hoy  estoy realizando también mis estudios en el Instituto de Cine de Madrid, por lo que creo  que es de vital importancia que se financien sus proyectos como nosotros conseguimos  financiación para los nuestros, ya que ellos mismos cuentan con la formación, con la  gente, con las ganas y con los sueños, no es necesario que tengan que recurrir a gente de  fuera para que los formen, o que tengan que viajar lejos de casa para poder buscar una  vida mejor, o un lugar en el que realizarse.

Haciendo una puesta común con la escuela audiovisual, Abidim Kaid, sus estudiantes, su director, y el actor Willy Toledo.

Por lo tanto, aquel discurso de Salama en el que habla de que ellos se bastan por si solos, pero necesitan recursos, recursos que deben ser proporcionados por la ayuda internacional debido al conflicto en el que se encuentra el Sáhara actualmente. Y, en segundo lugar, el poder de la cultura como herramienta emancipadora de los pueblos, y de como también a través de programas o proyectos como los del FiSahara podemos conectar ambos países que tanto arraigo y cercanías comparten.  De esta forma a través del cine que cuenta las historias de los saharauis, hechas por ellos  mismos, podemos comunicar al resto del mundo de forma más atractiva y sencilla que es lo que realmente pasa en el Sáhara.

V. UN PROBLEMA SIN RESOLVER.

El Sáhara es una descolonización pendiente que hoy en día España no ha logrado resolver, una descolonización no finalizada legalmente como afirma incluso Las Naciones Unidas. El territorio actualmente se encuentra ocupado, por lo que una parte del pueblo saharaui vive en los campamentos de refugiados de Tinduf en una situación crítica que vulnera los derechos humanos.  Los saharauis son un ejemplo de resistencia y de lucha por la autodeterminación de su pueblo, los cuales llevan ya en esta situación casi ya 50 años. Hay una negativa por parte del Régimen de Marruecos, que además ejerce como potencia ocupante, a la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental que dista mucho de la propia doctrina de Naciones Unidas, poniendo en sí en riesgo la paz y la seguridad internacional. Es deber de todos los Estados, sobre todo de Francia, España y Estados Unidos que tienen el deber de tomar cartas en el asunto y posicionarse legalmente tomando medidas que apoyen al pueblo saharaui para que lleve a cabo su ejercicio a la libre determinación y por el Proceso de Paz siendo por lo tanto inadmisible la postura de Marruecos cuando decide oprimir y ocupar este territorio de forma, además, violenta, y llevando a cabo detenciones ilegales a la población saharauis.  El papel de España en este conflicto internacional es de vital importancia, ya que España en su momento recurrió a los ilegales Acuerdos Tripartitos de Madrid, traicionando así la palabra y las promesas que le había hecho al pueblo saharaui. el Sáhara es la última colonia que queda en el continente africano, siendo España su potencia colonial. Esta cuestión además ha perjudicado drásticamente las relaciones de Marruecos con España, debido a que la autodeterminación del Sáhara no parece ser una prioridad para el Régimen de Marruecos, entre otras cuestiones por el saqueo y la explotación de recursos naturales que ha sufrido sistemáticamente el Sáhara violando así el Derecho Internacional.  

Cuadro hecho por la población local. Sáhara, 2022

Mientras tanto son cada vez más los que salen a la calle para exigirle al Gobierno de España que se posicione en esta cuestión y que reconozca la autodeterminación del pueblo saharaui y finalice con el proceso de descolonización del que nunca se hizo cargo. Tenemos una responsabilidad innegable con el pueblo saharaui, y una de las cosas por las que podemos empezar es por la comunicación veraz sobre esta cuestión, por incluirnos y hacernos partícipes de este conflicto y asumir nuestras responsabilidades, y no blanquear los discursos que se han vertido en favor del pueblo marroquí y mutilando la historia y la situación en la que se encuentran los saharauis.

La diputada Tesh Sidi con su madre en los campamentos de refugiados de Tinduf.

Los avances con respecto a este tema son pocos y lentos, pero son significativos, por primera vez en la historia de España una activista saharaui, Tesh Sidi, ocupa un escaño en el Congreso de España, dando voz así a las problemáticas por las que pasan muchos saharauis. Es de recibo y un acto de generosidad ceder los espacios públicos, el discurso político, dotar de medios y recursos a la población saharaui para que ellos sigan llevando ese proceso emancipador hasta lograr por fin la descolonización y nosotros poder suplir esa deuda histórica que tenemos con ellos.

-Gracias también en especial a la activista Tesh Sidi, por enseñarme lo que es la lucha de una mujer feminista, joven y migrante, y haberme abierto las puertas de su hogar, y, sobre todo, de su familia-.

Bibliografía:

 Garí, D. (2013). Canarias en la geopolítica del franquismo durante las independencias africanas en 1960. Geopolítica (s), 4(2), 263.  Hayek, D. G. M. (2021). Estados Unidos en la guerra del Sáhara Occidental. Catarata.  

https://www.eldiario.es/politica/marruecos-provoca-crisis-espana-utilizando-poblacion[1] desestabilizar-frontera-ceuta_1_7947531.html

https://www.almendron.com/tribuna/wp-content/uploads/2021/09/las-dimensiones[1] internacionales-del-conflicto-del-sahara-occidental-y-sus-repercusiones-pa.pdf

https://www.elsaltodiario.com/islas-canarias/ruta-migratoria-hierro-supervivientes[1] travesia-desesperada

http://www.latrovaweb.com/category/articulos/humanidades/historia/hamdi https://fisahara.es  

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