All Articles by El Majado Radio Pimienta

83 Articles

All Articles by El Majado Radio Pimienta

1 Article

“Canarias es un país ocupado militar Y políticamente por EL estado español, a 90 KM del continente africano Y a 1701 KM de Madrid”, Entrevista a José Miguel Martín

ENTREVISTA REALIZADA POR GALIZA LIVRE, PERIÓDICO GALEGO www.galizalivre.com

En esta ocasión nuestras preguntas vuelan hacia el Atlántico africano, hasta una de las siete estrellas verdes del país canario, a Achinech. La isla tinerfeña fue noticia hace unas semanas por la gran oposición popular que levanto el intento de construir un hotel en una zona singular de la Isla, en la playa de la Tejita. Intentaremos conocer más de cerca esta polémica obra, así como al movimiento que le hizo frente y para ello tendremos el placer de charlar con José Miguel Martín. También aprovecharemos la oportunidad para preguntarle sobre alguna de las problemáticas que sufren las gentes canarias y así intentar conocer un poco mejor la realidad de este archipiélago Macaronésico.

Él es miembro del grupo de apoyo directo que, desde tierra, dio soporte a los activistas que se subieron a la grúa. Además, participa en otros espacios alternativos como son: Espacio Social La Casa, la Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza, Radio Pimienta y en la Coordinación Baladre, donde denuncian la desigualdad, el empobrecimiento y la exclusión en cualquiera de sus formas. Señalar que también lleva tiempo involucrado en los colectivos independentistas de las islas.   

Hola José. Bueno, cuéntanos un poco cual es la situación actual en La Tejita.

Lo que se pretendía desde la acción era la paralización cautelar de la obra tal y como disponía la ley. Sobre la obra recaía una orden de paralización de terrenos que quedan afectados por la servidumbre de protección de costas una vez que se complete el deslinde del dominio público en esa zona. El artículo 12.5 de la Ley de Costas establece que cuando se inicia una revisión de deslinde se debe suspender el otorgamiento de concesiones y autorizaciones en el dominio público marítimo-terrestre y en su zona de servidumbre de protección.

Costas maneja la posibilidad de que el deslinde se sitúe en 20 metros o en los 100 metros que nosotras defendemos. En el caso que Costas se decida por los lógicos 100 metros de deslinde, las tres cuartas partes de lo construido actualmente tendría que ser demolido. Entendemos que esta situación acabaría por completo con la viabilidad del hotel, ya que atravesaría la construcción actual. Además, en zona de servidumbre y de dominio público no está permitido la construcción para uso residencial y de hoteles, con lo que la zona que sí quedaría habilitada para tal fin, no compensaría el proyecto de Viqueira.

Parece ser que el movimiento de oposición en la isla conto con gran apoyo e incluso llego a colarse en los medios de comunicación del estado español, los cuales no tuvieron más remedio que haceros un pequeño hueco… ¿Cómo se gestó y organizo todo el movimiento? ¿Cómo fue todo el proceso y con qué problemas os encontrasteis?

El movimiento generado a raíz de que las dos compañeras subieran a la grúa fue coordinado por el grupo de apoyo que resistió los once días al pie de la obra. Desde allí se realizaron las labores de difusión mediática, tanto a medios de comunicación como redes sociales, así como todo lo relativo a la movilización social y política de la acción. Se consolidó un grupo de personas pertenecientes al movimiento social de las islas que ya nos conocíamos de muchos años y otras actividades, con nuevas incorporaciones de gente muy joven que puso el cuerpo literalmente durante la acción, a las que hay que sumar las propias vecinas que nos apoyaban del lugar. Fueron once días intensos de acciones directas, manifestaciones, concentraciones, ruedas de prensa y comunicados, actividades culturales, acciones de apoyo y denuncia y constante vigilancia realizada por turnos las veinticuatro horas, que velaban por la salud de las compañeras encaramadas a las grúas, que se mantuvieron firmes durante once días y sin cuyo esfuerzo esta lucha no hubiera sido posible.

En todo momento se tuvo claro que la acción era colectiva, resaltando la necesidad de huir de los protagonismos y los egos personales. Se coordinó un movimiento basado en el “todas”, donde cada una aportaba lo mejor que sabía desde la horizontalidad organizativa. Las de las Grúas “éramos todas” y las de abajo también, lo que consolidó una visión popular de la lucha en la que la población se sintió partícipe en todo momento y representada por las decisiones que se iban tomando y lo que allí acontecía. La rotación de caras visibles y de portavocías eran constantes y las personas que organizaban el campamento y se encargaban de las distintas necesidades logísticas también. Todo un ejemplo de que solas no somos capaces de incidir en la realidad, pero juntas podemos lograr lo que nos propongamos.

¿La relación con las autoridades, promotores y partidos políticos como fue?

Como en toda lucha social, la relación depende de la legitimidad popular y mediática que se vaya ganando. Comenzamos la acción sin ningún peso real, pero pronto, posiblemente por el modelo organizativo descrito y por la implicación de la población de las islas a nivel mediático, que inundó las redes y la playa, nos hicimos fuertes para negociar y conseguimos ir llevando a cabo cada uno de nuestros objetivos.


 Canarias es un país en el que la lucha y defensa por el territorio es sin duda el mayor agente movilizador a nivel histórico, con manifestaciones, como en el caso de Vilaflor en Tenerife, de cien mil personas en la calle a la vez en una isla de ochocientos mil habitantes. Nuestra gente siente el territorio de una manera pasional de pertenencia, que se ve agudizado por el maltrato de la misma de las mafias del monopolio turístico y la connivencia de la clase política que, en ocasiones, son la misma cosa.

Recapitulando un poco ¿Cuál es la historia de esta obra?

La historia de esta obra es, por desgracia, una historia mil veces repetida. Es la historia colonial de la venta del suelo canario y su costa a intereses extranjeros y del capital. Son muchos los ejemplos de infraestructuras que se levantan de manera ilegal y continúan con su construcción para acabar convirtiéndose en hechos consumados. Lo que contrasta con demoliciones de zonas populares amparadas en la ley de costas, como es el caso de “Cho Vito”, que responden a esos mismos intereses. En el caso del lugar en el que se levanta el Hotel de la Tejita se trata de un enorme complejo urbanístico que en su casi totalidad pertenece al “Grupo Viqueira” y que se levantó en un paraje natural de paisaje dunar único en la isla de Tenerife.

¿Cómo os la venden a los vecinos para que la aceptéis y no pongáis peros?

En un sistema desigual y basado en la lógica del empleo como en el que vivimos, la primera premisa que utilizan es el mantra de la creación de los puestos de trabajo que van a generar estas infraestructuras, por suerte, aún teníamos en la memoria los veinte mil puestos de empleo que según sus medios de persuasión iba a generar el Puerto de Granadilla y que han resultado ser una gran mentira.


 Según datos de Exceltur y del Gobierno de Canarias, en 2007 habían 318 mil empleos en el sector turístico para más de 9 millones de turistas, mientras que en 2017 habían 327 mil empleos para atender 16 millones de visitantes. Mientras el PIB (Producto Interior Bruto) turístico se elevó un 32% entre 2008 y 2017, a pesar de lo que nos cuentan, el empleo que aporta ese sector económico (puestos directos e indirectos de personas asalariadas y autónomas) creció únicamente un 3,2%. El viejo mito de que el turismo en Canarias genera empleo no se sostiene.


Además, el empleo que genera es en condiciones laborales precarias y con salarios muy bajos, (los segundos más bajos del Estado por encima de Extremadura y donde la brecha salarial ha subido ya al 13,89%) lo que contribuye además a que haya aumentado notablemente el pluriempleo precarizado y que un 44,6% de residentes en Canarias se encuentren en riesgo de pobreza, estando en el tercer puesto por la cola del Estado Español. El turismo es un modelo que genera empleo precario, estacional en muchos lugares o temporal, con unas condiciones laborales de explotación. Genera desigualdad social, aumento de la pobreza, deterioro de la salud física y mental, y situaciones constantes de vulneración de derechos.

Lo peor de todo esto es que no es la única treta de este tipo. Me estaba acordando de la montaña sagrada de Tindaya donde a alguno se le paso por la fachada que era buena idea vaciar una montaña para darle una atracción más al turismo, como si los podomorfos que dejaron vuestros antepasados no fueran suficientes. Al final parece que todo vale para contentar al turismo y llenar los bolsillos de los cuatro caciques que lo controlan ¿Cómo veis esta turistificación? ¿La “nueva normalidad” está empeorando esta situación?

El Turismo ha demostrado ser una industria totalmente insostenible a la par que inestable. La nueva normalidad ha agudizado la total dependencia que las islas tienen del sector, propiciada por una política colonial del Estado hacia Canarias que viene de la época de la conquista y en la que se ha considerado a las Islas una finca particular en que explotar diferentes monocultivos, vino, azúcar, cochinilla, plátano, tomate…y en las últimas décadas camas turísticas e infraestructuras.

Han consolidado la idea de que vivimos del turismo, pero la realidad es que el turismo vive de nosotras. Mantienen campañas que ponen de relieve las supuestas bonanzas del sector, pero no se hacen públicos los datos sobre la distribución del dinero que genera el negocio del turismo. Podemos hacernos una idea teniendo en cuenta que el salario medio de las personas empleadas en Canarias es de 1.420 euros brutos mensuales, lo que nos sitúa a la cola del estado español, mientras el que encabeza la lista de los más ricos de Canarias es Eustasio Antonio López González y hermanos de Lopesan Hoteles e IFA Group, con una fortuna estimada de mil millones de euros. Su fortuna repartida daría para pagar el salario anual de 58 mil personas, el 25% de las personas que están en el paro según la Encuesta de Población Activa (EPA).

De entre los más ricos de Canarias además de los ya citados, según la lista Forbes 2018, se encuentran Juan Miguel Sanjuán y Jover (Grupo Satocán, de construcción y gestión turística) con 320 millones, Wolfgang Kiessling (Loro Parque) con 260 millones o Pedro Agustín del Castillo Machado y familia (Binter) con 200 millones. Todas fortunas generadas por la explotación turística.

Hasta hace no mucho tiempo en la web del gobierno de Canarias podías encontrar que entre las bondades de las islas para las empresas turísticas estaban nuestros bajos salarios. Por eso se gastan miles de euros en desarrollar macro campañas publicitarias que nos convencen a diario de las maravillas del turismo. Por eso en Canarias existen más de una decena de trampas fiscales que el propio sistema permite a las empresas dedicadas a la industria: Su estatus de región ultraperiférica, el IGIC en vez de IVA, el AEIM (Arbitrio sobre importaciones y entregas de mercancías en Canarias), la Deducción por Inversiones en Canarias, el ITPAD (exención del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos jurídicos documentados), la RIC (Reserva de Inversiones de Canarias), la Deducción por inversiones en África Occidental y por gastos de propaganda y publicidad, la ZEC (Zona Especial Canaria), las Zonas Francas, el REA (Régimen Específico de Abastecimiento)… En resumen, el REF (Régimen Económico y Fiscal): Beneficios para las empresas que vienen de fuera, beneficios para las que más tienen, beneficios para las que utilizan Canarias de puente para explotar nuestro continente africano, beneficios para las importaciones… Para colmo, todas estas siglas y privilegios fiscales se han visto aún más legitimadas y aumentadas por el nuevo Estatuto de Autonomía que se nos impuso desde el Gobierno de Canarias con Coalición Canaria al frente y la connivencia del resto de partidos como el PP o el PSOE, que durante años han pactado con ellos para mantener y hacer posible su gobierno y este tipo de modelo y régimen económico.

Al final esto afecta a los vecinos de las islas, que se ven forzados a emigrar mientras los europeos adinerados se van de jubilación y crean pueblos solo de Alemanes como pude comprobar en Fuerteventura, donde el primer periódico que leí estaba en Alemán.

Sí, en algunas zonas como comentas, la población local se ve reducida en la práctica a reservas poblacionales en territorios dónde todo está pensado por y para el turista o el residente extranjero y donde, en muchos de los casos, no somos bien recibidas en bares y establecimientos regentados por europeos.

Este contraste de intereses que despiertan las islas ¿en qué otros aspectos se notan?

En un modelo pensado íntegramente para los benéficos turísticos y que absorbe la mayoría de inversiones, la gran perjudicada es la población local. Uno de los casos más graves es la ausencia de hospitales en las islas no capitalinas (cinco de siete) y que obliga a los habitantes de las mismas a desplazarse por tierra o aire para ser tratados de sus enfermedades. Además, estos hospitales de Tenerife y Gran Canaria ya se encuentran masificados por la ausencia a su vez de hospitales en le norte y sur de las islas favoreciendo así a la privatización de la sanidad y beneficiando a empresas del sector que trafican con la salud. Otro caso también conocido es la ausencia de recursos para sofocar los habituales incendios forestales en el Archipiélago, teniendo que esperar a que se trasladen a más de mil kilómetros de distancia cada vez que se vive un suceso de esta índole.

Por el contrario, a esa falta de servicios públicos si vemos que le hace sombra el número de efectivos que el ejército del estado español tiene desplegado en vuestro país ¿Cómo os afecta esta militarización? ¿Os crean muchos problemas?

Canarias es un país ocupado militar y políticamente por el estado español a 90 kilómetros del continente africano y a 1701 kilómetros de Madrid. El dato de militarización de las islas ha ido en aumento alarmante durante los últimos años. El dato que nos aporta Koldobi Velasco es impactante: En Canarias hay 1 militar cada 233 habitantes frente a 1 trabajado social cada 24075 habitantes. Es habitual que ejército español utilice las islas como patio de maniobras bajo la justificación de la “frontera sur” y el aumento de la llegada de migrantes por la ruta atlántica que conllevó la reapertura de centros de internamiento de extranjeros y la deportación de numerosas personas de manera habitual. España está en guerra en las fronteras, y Canarias es para la política de defensa española una frontera Sur a reforzar.

Lo curioso es que a pesar de todo ese despliegue cuando se trata de defender la soberanía de vuestras aguas no se le presta tanta atención como a los asuntos de los que acabamos de hablar. En Este olvido/interés selectivo os parecéis mucho al continente africano ¿Cómo está actualmente esa pugna por la soberanía marítima? ¿Que se esconde detrás de este conflicto?

Canarias no tiene derechos sobre su Plataforma Continental de lecho marino por no ser un Estado archipelágico sino un archipiélago perteneciente a una “nación continental”, España, careciendo así de soberanía propia. Canarias no posee autoridad para vigilar alrededor de sus costas, ni derechos de pesca o de protección de zonas de alto interés ecológico marino. Donde únicamente Canarias (en realidad el Estado Español) tiene potestad es en sus aguas de ZEE (zona económica exclusiva) es por la parte Este de Lanzarote y Fuerteventura raíz del acuerdo entre España y Marruecos. En el caso de los derechos de vigilancia, pesca y explotación de recursos que haya sobre su lecho marino, la potestad recae directamente y en exclusiva en las Naciones Unidas. Son las consecuencias directas de seguir siendo una colonia explotada por un país europeo en el conteniente africano.

La dependencia de España sobre nuestros recursos económicos y naturales hace que no seamos dueñas de nuestro destino ni de las relaciones con otros pueblos. La solución no pasa porque ningún ejército nos defienda en ningún término, sino por la descolonización de Canarias y la plena autogestión del Archipiélago por parte de la población de las islas, que posibilite las relaciones directas con nuestro continente africano y con el mundo. La diferencia entre que otro estado o el que nos somete gestione nuestras aguas es ninguna porque las dos consolidan nuestra dependencia e imposibilidad de autogobierno.

¿No creéis que esa falta de firmeza se deba a la pleitesía que tanto el estado español como su corona le deben al rey de Marruecos? ¿Esto, puede ir un poco en la línea de como se desentienden del pueblo Saharaui y el conflicto en el Sahara?

Sin duda el gran aliado histórico del Estado Español en nuestro continente ha sido Marruecos y viceversa. El caso saharaui es sin duda el ejemplo más conocido y posiblemente el más sangrante de otros muchos de esta connivencia histórica que también afecta a Canarias o a la represión contra el pueblo Amazigh. La lucha del pueblo saharaui por su independencia es sin duda una de las luchas más ligadas al pueblo canario, que cuenta con décadas de cooperación y apoyo desde las islas sintiéndola como un conflicto propio a resolver. La situación de Colonias africanas en pleno siglo veintiuno de Canarias y el Sahara son ejemplo vivo de la explotación de España en África y de la complicidad de la Comunidad Europea.

Bueno, por nuestra esta todo. Solo nos queda darte otra vez las gracias por invertir un poco de tu tiempo en responder a nuestras preguntas y dejarte un último espacio por si quisieras añadir algo más

Agradecer a Galiza Livre este espacio para poder dar a conocer un poco más a canarias y sus luchas fuera de nuestras islas e ir combatiendo poco a poco el gran desconocimiento de lo que aquí acontece que se tienen en otros pueblos en lucha del Estado. Poner de relieve también la gran importancia de sostener nuestros propios medios de comunicación, libres y comunitarios, como única manera de combatir a sus medios de persuasión.

Tanemmirt . Vivan Galiza y Canarias libres e igualitarias,

Ahul fellawen

Abrazos y un saludo desde este país del Atlántico celta.

REALIZADA POR CHEVI: https://www.galizalivre.com/author/chevi/

Sobre La Tejita, el movimiento social de Tenerife y la causa nacional

La lucha de La Tejita se sitúa, marcada de antemano, sobre dos contextos estrechamente relacionados. El movimiento social de Tenerife, respetando las opiniones de quien no lo vea así, llevaba muchos años de letargo. Nada tenía que ver con la década de los 2000, donde bregamos contra el Radar de Anaga, el tendido eléctrico de Vilaflor, el Puerto de Granadilla, la Vía Exterior, los diferentes PGO, etc. Fruto de estas luchas, se crearían la Coordinadora de Pueblos y Barrios y la Asamblea por Tenerife, entre otros. Incluso diría que ni siquiera la pelea contra el Petróleo, ya en la década pasada, llegó a esos niveles, al menos en Tenerife. Desde entonces, la cosa ha estado demasiado parada y no porque no hubieran motivos, sino porque se generó una situación de desánimo y desidia.

Esto, coincide en el tiempo con una desaparición del independentismo como actor político claro con un papel preponderante. A mi parecer, esto también se debe a dos cuestiones: a) ahora hay militantes como mínimo, por la autodeterminación, en todo tipo de organizaciones, pero salvo honrosas pequeñas excepciones, no son colectivos independentistas. Hemos normalizado nuestra lucha y consolidado gran parte de nuestro discurso y simbología (la Tricolor, guanchismo, tema cultural…), pero también perdido peso como movimiento propiamente dicho, nos diluímos en el Pueblo. Y la otra, b) hemos abandonado la calle. Ahora, con las redes sociales, estamos todo el día publicando «stories» y creemos que con eso basta. Y no, no basta. De hecho, la característica del independentismo es de bregar «a pie de piche», desde el MPAIAC/FAG al FREPIC. Desde Azarug a Inekaren. Pero ahora nos gusta la comodidad de nuestro smartphone.

La lucha de La Tejita viene de largo, materializada como movimiento social desde hace 5 años, apróximadamente. La asamblea me merece todo el respeto, no me cabe duda de su brega contra el proyecto del hotel todos estos años, se lo han currado por todas las vías, pero la fuerza ha sido limitada y los objetivos no se habían cumplido. Sin embargo en política, las ecuaciones nunca son 1+1=2. A veces una chispa, lo prende todo. Y cuando parecía que era una batalla perdida más (no se nos quita el trauma de Granadilla), dos jóvenes se suben a las grúas y cambia todo.

El movimiento «Stop Hotel de La Tejita» ha sido, sobre todo, un alarde de organización y de un ejemplo de como hacer las cosas. Calculando pasos en función a una estrategia y a los acontecimientos como han ido viniendo. Y que se partió apostando alto, luchando de verdad, con un compromiso diario total. Nada de esto abunda en ninguna parte y aquí, con el contexto existente ya comentado con anterioridad, menos. Todo ello con un discurso fuerte, claro y directo. Antifascista, anticapitalista, feminista, nacional y anticolonial.

Por todo ello, sin menospreciar a nadie ni a ninguna tendencia, creo que a simple vista, el independentismo ha vuelto a brillar en un terreno clave: la defensa del territorio, nuestro auténtico bastión desde siempre. Seguramente en otros lugares es muy importante, pero en un País archipielágico como el nuestro, el territorio es lo más imprescindible, lo básico, depende nuestra propia existencia física. Nuevamente hemos vuelto a aportar, a arrimar el hombro, a reinvindicar, en igualdad con otros compañeros que puede que no vean tan claro la cuestión nacional, pero el independentista que se precie, debe estar ahí, bregando con nuestro Pueblo.

Por tanto, las conclusiones que creo que debemos sacar son las siguientes:
1) Nunca debemos abandonar la defensa del territorio, aunque como en todo, puedan haber crisis.
2) Nunca tenemos que escondernos por ser independentistas, tenemos que ir de frente.
3) Dejen los móviles y peleen en la calle.

Nernu Inekaren.
Seguimos alzados.

Jose Carlos Ortega

La RBis tiene nombre de mujer.

Madres, tías y hermanas de la Renta Básica de las Iguales

Fue escuchando a varias compañeras de Baladre ubicar el comienzo de nuestra lucha por la “Renta Básica de las Iguales y mucho más” en el año 1994, cuando comencé a plantearme sacar del baúl de la memoria colectiva algunos datos y pistas que nos coloquen en la historia.

Si este artículo fuera una imagen sería la del monumento a las Mujeres del 3 de Marzo de 1976 de Vitoria-Gasteiz (ver imagen). Un monumento del memorial del 3 de marzo que muestra diez bolsas en el suelo vacías de alimentos, que fueron utilizadas para las protestas antes, durante y después de los asesinatos. Se erige delante del Mercado público del barrio de Zaramaga, en los bajos de una de esas torres de ladrillo caravista que dan forma a este barrio, sobre una acera ancha a modo de mini placita pegada al lateral de la rotonda de la calle Reyes de Navarra.

Esa ubicación y esas mujeres son el origen de las madres, tías y hermanas de la Renta Básica de las Iguales (RBis).

Gasteiz, la bonita ciudad verde, tiene una historia que merece la pena contar en algunas pinceladas. En los años cincuenta la Vitoria-Gasteiz que vivió y sufrió el golpe militar de 1936 mantuvo Los Fueros por alinearse con los golpistas iniciando un nuevo camino. Son los años cincuenta del siglo pasado en los que la Caja de Ahorros Municipal y sus Constructoras, ambas públicas, impulsan la trasformación de la pequeñita ciudad de cerca de cincuenta mil habitantes. Por aquel entonces era conocida como la ciudad de las monjas y los militares, lo que viene a ser una ciudad muy conservadora.

De repente esa Caja de Ahorros Municipal y las instituciones municipales y provinciales deciden, con el apoyo del régimen y el obispado, cambiar la historia de la ciudad. Comienzan por ampliar los límites por el norte de la ciudad, reconvirtiendo los terrenos pegados al Cementerio de Santa Isabel que eran un Basurero o la creación de ZARAMAGA en un barrio obrero. Fue en esos años cincuenta e inicios de los sesenta donde nace el barrio que aloja a trabajadoras de Forjas Alavesas, Michelin y otras muchas fábricas de esos nuevos polígonos industriales. Lo mismo comenzaba a suceder en el sur, este y oeste de la almendra central ampliada de la ciudad, dejando aún fuera lo que en el futuro será Lakua. Eso sí, se retiran los poblados de chabolas para llevar sus habitantes más al norte y fuera de la ciudad, recayendo más allá del rio Zadorra, en Abetxuko. Las primeras casas de la Caja Municipal de Vitoria en Abetxuko se inauguran en 1958 y en los años siguientes se forma un sitio distinto con mucha personalidad y muchos vínculos entre las habitantes. Una comunidad obrera fundamentalmente de personas venidas de otros lugares de la Península Ibérica.

Para la historia de la RBis es fundamental recuperar aquellos orígenes de los barrios de Zaramaga y el alejado pueblo/barrio de Abetxuko. Dos territorios obreros y poblados en los años sesenta de familias jóvenes, que venían buscando salarios e ingresos que les negaban en sus pueblos de Castilla, Galiza, Extremadura o Andalucía. Aquellas primeras fábricas de los años cincuenta fueron llamando a más y más gente, apoyadas por una Diputación Foral que concedía muchas ayudas a todas ellas al igual que el régimen.

Esas trabajadoras jóvenes, mayoritariamente, no tenían los miedos de sus padres y madres. Además en los años sesenta se da una incorporación de muchas mujeres a fábricas, casi feminicidas, destinadas a la creación de persianas y cortinas, pilas y derivados, esmaltes… Las mujeres no eran ya sólo explotadas en las casas de la gente con recursos dentro de Gasteiz, sino que también comenzaban a serlo en las nuevas empresas que ampliaban los polígonos de la ciudad.

Estas eran parte de las llamadas circunstancias previas al 3 de marzo. Una clase trabajadora con muchas mujeres participando en los espacios de explotación y una juventud de ese proletariado también destinado a la fábrica. Unido a una ciudad en expansión, con barrios que mantenían redes sociales muy fuertes y de comunidades muy vivas. Las respuestas a la explotación y opresión de la dictadura en Gasteiz de finales de los sesenta fueron diferente. Pues allí no sucedía como en el resto de Euskal Herria donde estaban las antiguas y nuevas organizaciones políticas y sindicales, ya sea con el eje de clase, el eje nacional o ambas en la misma organización. A su vez y a fuego lento, en Gasteiz se fue dando forma al “Movimiento Asambleario” con claves de horizontalidad y trabajo en comisiones de desarrollo de tareas, sin ejecutivas ni direcciones y al margen de estructuras jerárquicas. Parte de esas iniciativas asamblearias, ya entrada la década de los setenta y luego del vuelo del militar, se encontraban y conocían con otros grupos similares de Madrid. Aquellas mujeres y hombres de Gasteiz entablaron amistad con gentes “baladrinas” como Ramón Fernández Durán. Nacen así, de manera clandestina, encuentros de gentes autónomas y asamblearias de la Península Ibérica.

Por ir terminando estas previas nada casuales, comentar que tanto el Berlín de esas décadas como la Gasteiz de los setenta, eran islas con relación a todo lo que les rodeaba. Berlín era el lugar de desertores a los ejércitos y de mujeres implicadas en comunas feministas. Todas ponían en marcha muchas experiencias de ocupación de edificios enteros que se gestionaban de manera comunitaria y asamblearia, destacando en estas prácticas el distrito de Friedrichshain-Kreuzsberg.

Gasteiz era la ciudad que crecía hasta multiplicar casi por cuatro su población llegando a 190.000 habitantes a finales de los setenta. La mayoría de las nuevas vecinas gasteiztarras eran jóvenes salidas de centros de formación profesional, otras venidas de otros lugares de Euskal Herria y entre ellas muchísimas mujeres que formaban parte de sectores productivos que estaban fuertemente feminizados. Aquella Gasteiz tenía comunidades muy vivas en barrios y parroquias, donde se generaban muchas actividades prohibidas por el régimen al calor de curas y monjas obreras.

Se diría que, tanto en ese distrito de Berlín como en muchos barrios de Gasteiz, se daban experiencias comunitarias diferentes y las mujeres tenían un papel muy importante en la vida y en las luchas. Manejaban en ambos lugares la importancia de la horizontalidad, de poner la vida en el centro y desarrollar proyectos de apoyo mutuo basados en afectos y cuidados.

1976, el año del DESBORDE

Ese año comenzaba con huelgas en distintas fábricas de la ciudad, destacando la lucha contra los topes salariales en Forjas Alavesas. Se iban sucediendo luchas en diferentes fábricas durante el mes de febrero para llegar al 3 de marzo y convocarse una Huelga General que tuvo una respuesta masiva paralizando fábricas, mercados, institutos… Para entonces se daban Asambleas de todo tipo y abarcando todos los ámbitos de la vida.

De especial importancia fueron las manifestaciones y concentraciones de las MUJERES CON LAS BOLSAS VACIAS. Entre esas mujeres estaban algunas que luego impulsaron la Asamblea de Mujeres de Araba y otros colectivos de la ciudad.

Los asesinatos del 3 de Marzo son bien conocidos. Hasta recientemente se pueden ver en la película: Vitoria 3 de marzo. Además, existen muchos documentales sobre lo sucedido esos días antes, durante y después. Esas vivencias quedaron marcadas en muchísimas vecinas de la ciudad y en particular en las mujeres que de manera masiva se vincularon a todas las luchas y a las de la fatal masacre policial. Aquello paso por muchos cuerpos y les marcaría de por vida. El régimen tuvo que recular y los ministros de Arias Navarro dimitir, desde Fraga a Martín Villa, para dar paso a falangistas y miembros del Opus menos quemados y con otras formas aparentes.

El dolor y rabia de lo sucedido se canalizó en muchas organizaciones vecinales y sociales de la ciudad. Aquellas horas de barricada trajeron proyectos de compra conjunta de terrenos con huerta, cerca de Gasteiz, amplió el número de activistas que se plantearon el vivir juntas, tener economías compartidas, etc.

Hasta 1981 se fueron dando muchos proyectos comunitarios entre aquellas activistas del 3 de marzo y las del Movimiento Asambleario seguían con sus reuniones y reflexiones, con mucha comunicación con otros lugares, entre ellos Berlín. De esos intercambios y reflexiones surgía la necesidad de superar el empleo y centrar la vida en la libre cooperación de las personas accediendo libremente a los recursos. Manejaban textos sobre el reparto de los recursos existentes; sobre los límites de las ciudades y del crecimiento económico; el cómo reconectar con la naturaleza y sobre todo frenar en seco las guerras y las fábricas que las hacen posibles, con las armas que salen de ellas.

Todas estas reflexiones de las asamblearias y autónomas se daban en un contexto de imposición de la Constitución de 1978, que se votó en contra mayoritariamente en todo Euskal Herria y en Gasteiz también. El año 1981 llega con el 23 de febrero y la amenaza de vuelta a la dictadura pura y dura. El Batallón Vasco Español campa a sus anchas asesinando a activistas y las torturas se incrementan de manera generalizada en las detenciones. En ese clima, en 1982, gana las elecciones el PSOE prometiendo aquello de no entrar en la OTAN y meternos sí o sí en la CEE.

Para entonces los sectores Asamblearios y Autónomos tenían claro el boicot a las urnas del franquismo. Apostando por la autoorganización y construcción colectiva de la vida.

Boletín Langabezia

Aquellos primeros años ochenta se generó mucho desempleo en Gasteiz y entre las desempleadas estaban algunas de aquellas mujeres que participaron en las manifestaciones de las bolsas vacías y que luego se sumaron al movimiento asambleario y feminista. Ellas llevaron sus reflexiones de autoorganización a la nueva situación de desempleadas y comenzaron a poner carteles en barrios y centro de Gasteiz, convocando a la organización autogestionada de la gente desempleada. Es así como en 1982 nace la ASAMBLEA DE PARADAS DE GASTEIZ.

Era curioso llegar semanalmente al salón de actos de lo que era la oficina de desempleadas que se encontraba en el sótano, junto al resto de departamentos vinculados al empleo y desempleo que se dispersaban en diferentes plantas. La calle Samaniego, donde hace esquina el edificio en cuestión justo en el número 2, todos los martes tenía las aceras llenas de gente que, llegada la hora, entraban al salón de la Asamblea. Allí siempre encontrábamos a estas mujeres sabias y curtidas que nos orientaban y generaban dudas de todo tipo. Tenían una manera diferente de entender y desarrollar las asambleas, con mayor calidez, buscando el máximo de participación y con muchísimo cuidado de respetar las diferencias. No se cansaban de argumentar: “El Paro es un fracaso Social, No personal”. Planteando que “la vida se sostiene por las mujeres desde trabajo, que no empleos”.

Insistían que sin afectos, cuidados, comida e higiene no existiría la vida y hablaban de destruir todos los empleos socialmente inútiles, desde fábricas de armas a las de coches. Aquellas asambleas semanales eran una escuela popular, en muchas ocasiones traían libros cortos y artículos para que los leyésemos y discutirlos. Siempre recalcaban que el problema es LA RIQUEZA, siendo la pobreza su consecuencia. Planteaban la importancia de la Asamblea y la Horizontalidad. Ponían el acento en el compartir y mantener vidas comunitarias y eso nos fue llevando a algunas a vivir con otras, a dar pasos hacia economías compartidas al salir de la cárcel mental del desempleo y entrar en la salida de la redistribución, de cuestionar el enriquecimiento. Siempre vinculando propuestas de reparto con cierre de fábricas innecesarias, comenzando por las de armas y siguiendo por muchísimas más.

La cabeza se nos calentaba por momentos, pues planteaban acciones directas ante las Instituciones. Salíamos de aquel salón de actos de la calle Samaniego cada martes hacia diferentes instituciones u empresas, popularizando lemas del tipo QUE QUIEN NO TIENE NO PAGA. O el siempre presente: VIVIR DIGNAMENTE ES UN DERECHO DE TODAS.

Con cada acción semanal se fueron consiguiendo cositas parciales. Y cada martes nos tocaba recibir, casi siempre, las agresiones de algún cuerpo policial. Eso sí, procuraban que entrásemos y saliésemos todas de cada acción, buscando la masividad.

Los años 1982 y 1983 fueron los de estar en la calle y los de Acciones Directas de todo tipo.

Nace BALADRE

En 1982, con la aparición de distintas Asambleas de Paradas en varios territorios, se planteó montar una coordinadora de todas ellas. Era la típica coordinadora influida y movida por las gentes de militancias partidarias, lo que provocó que terminando 1982, algunos grupos y gentes decidimos vernos y comunicarnos al margen de ella. Se forma así la Coordinación de luchas contra el Paro, la Pobreza y la Exclusión Social. Fue un proceso lento y tranquilo, generando confianza y complicidades. Fuera de lógicas de partidos y sindicatos. Respetando las diversidades y entendiendo que nadie tenía que forzar o determinar a nadie lo que debía hacer en su grupos colectivos o asambleas.

El mes de noviembre de 1983 sucedió algo que aceleró el proceso y marcó un antes y un después. Entre todos los grupos imperaba la lógica de actuar de manera descentralizada, coincidiendo en días y en ocasiones temas/reivindicaciones. Estábamos planteando romper con el hábito de las oficinas del desempleo (INEM) colocando empleos cubiertos en sus paneles de ofertas laborales.

Fue en una de esas acciones, en Gasteiz, donde se lio la madeja hasta el punto de terminar reteniendo al director del INEM de la provincia y encerrarse en las instalaciones de la calle Samaniego. En poco tiempo apareció la policía y comenzó a disparar pelotas rompiendo los cristales de la puerta y amenazando con tomar el edificio. Así que hubo que negociar poniendo al director al otro lado de la puerta y, con algunas periodistas de testigos, se comprometieron a dejarnos salir para nuestras casas. Todas sabíamos que al llegar a casa nos llevarían detenidas luego, así que decidimos encerarnos en la Iglesia de San Vicente.

Ese Encierro será el momento del desborde de la Asamblea de Paradas de Gasteiz y la consolidación de lo que luego se llamaría Baladre, a partir de 1992.

Marcha Bladre 1993

Al encierro acudían en manifestación todas las luchas de aquellos momentos de la ciudad. De prisa comenzamos a definir las reivindicaciones y a quienes las dirigimos. Desde el Euskera Gratis al acceso a instalaciones deportivas pasando por un ingreso económico mínimo. Desde un convenio con Restaurantes y Comedores de la ciudad para asegurar la alimentación de las personas sin ingresos suficientes al transporte gratuito para todas las rentas por debajo del salario mínimo, dando prioridad en Escuelas Infantiles a las criaturas de las familias sin recursos suficientes de manera gratuita. Reconociendo la interlocución de los colectivos sociales ante las Instituciones municipales y del INEM, apoyando a la Economía Social, exigiendo el acceso gratuito a servicios básicos como la luz y el agua o el acceso a viviendas sociales en alquiler.

En realidad, lo que se hizo fue sacar las propuestas de la Asamblea de Paradas que ya se venían planteando a lo largo de todo el año 1982 y 1983. Igualmente se trabajaba en las contrataciones de las instituciones públicas para que fuesen para todos los colectivos con diferentes situaciones de carencia de recursos. Desde personas con dependencias a las familias con criaturas o las que estaban solas como unidad económica. Era un planteamiento de incorporar a todas sin olvidarse de ningún colectivo y redistribuir el empleo público existente entre todas ellas. Por supuesto también se planteó el ingreso social universal, empezando por los ingresos indefinidos para todas las personas carentes de recursos por debajo del umbral de la pobreza.

Aquello era la carta de máximos de la Asamblea de Paradas en un momento en que el Encierro fue generando condiciones para pedir el cielo, lo deseable, haciendo hincapié en lo inmediato y urgente.

En los locales de San Vicente se ocupaban diferentes salas, pero la de mayor interés era la del salón de actos. Allí se discutían las propuestas que las mujeres de aquel 3 de marzo nos fueron planteando a lo largo de los meses. Se discutían textos y fomentaban lecturas como la de “Del Paro al Ocio”, los textos de Andre Gorz, de Ramón F. Duran sobre los límites de la ciudad y el transporte y, sobre todo, los de las feministas berlinesas entre otras.

Se diría que fue muy natural y lógico llegar a que nuestra lucha se tenía que centrar encombatir la RIQUEZA.

Los siguientes pasos fueron la consecuencia de como entrar en redistribuir esa riqueza y, entre muchas ideas, se optó por plantear dos vías: la de acceso gratuito o libre disposición de los Servicios Básicos y enseres por una parte y la de distribución de la Renta por otra. Así llegó el parto de la propuesta de Ingreso Social Universal que luego llamaríamos Renta Básica Universal y con el tiempo Renta Básica de las Iguales. En aquel salón de actos muchas escuchábamos por primera vez la centralidad de los cuidados, de los afectos, del trabajo cooperativo basado en el libre hacer. No parábamos de asombrarnos de lo que nos hablaban de experiencias de aquellas mujeres de Berlín que cubrían sus necesidades de manera comunitaria, a través de sus relaciones y poniendo en marcha multitud de iniciativas con trabajos que no eran remunerados, haciéndolos desde el ser y estar en la comunidad de vecinas y amigas.

Allí es donde estas mujeres de los bolsos vacíos del 3 de marzo nos abrían las cabezas hacia el camino de las dos patas de la RBis: La distribución de recursos y la disponibilidad de bienes y servicios, siempre en lógicas comunitarias.

Fueron tres meses de debates y un encierro que marcó nuestras vidas, que ayudó a asentar esas reflexiones en nuestras cabecitas revueltas y que en los que las fuimos pasando por nuestros cuerpos.

Cuando salimos del Encierro de San Vicente, fuimos conscientes de que teníamos una gran suerte de compartir caminito de vida/lucha con unas mujeres tan excepcionales.

En febrero de 1984, ya fuera del Encierro y tras evitar detenciones y represiones diversas, habíamos colocado algunas de nuestras reivindicaciones como derechos en la ciudad de Gasteiz. Éramos conscientes de la importancia de poner más energía en la lucha por el Ingreso Social Universal, que era una reivindicación que compartimos con el resto de compañeras de Baladre que nos visitaron durante esos tres meses en Gasteiz, con el fin de mostrar solidaridad e igualmente avanzar en nuestras relaciones como Coordinación.

LANGABETUEN TOKIA: un lugar diferente

AVV de Abetxuko

En 1984 las mismas mujeres de los bolsos vacíos y de tantas luchas posteriores planteaban la importancia de tener un local, un lugar donde generar iniciativas para potenciar las relaciones en el barrio donde ellas habían quedado marcadas por lo sucedido en el 76. Así que contactaron con otras amigas suyas de aquellas luchas, que se reunían en un grupo de Comunidades de Base. Otras mujeres muy especiales que abrieron las puertas de unos amplísimos locales que usaban en la Calle Reyes de Navarra del mismito barrio de Zaramaga. Esos locales habían sido una iglesia de barrio y desde el primer día nos dieron varias salas para reunirnos e impulsar proyectos además de acceso a espacios amplios comunes. De esta manera fue como esos locales nos sirvieron de almacén de todos los enseres y alimentos para desarrollar la primera Marcha Nacional de Euskal Herria contra el Paro, en la que participaron algunas baladrinas de otros territorios pero que sobre todo estaba sostenida por colectivos y grupos de Donosti, Iruña, Portugalete y Gasteiz. Fueron diez días por las carreteras del país con recibimientos en pueblos y ciudades colocando nuestras reivindicaciones comunes.

En esa Marcha destacaba Gurutze de Iruña y Estitxu de Hernani, que junto a las compañeras de Gasteiz tomaban el micrófono en cada asamblea interna y los finales de etapa. Fue una actividad que nos ayudó a consolidar la idea de la lucha a largo plazo, de largo camino y que asentó el deseo de fortalecer la Coordinación entre personas y grupos de Euskal Herria y del resto del Estado.

Ya en el verano de 1984 comenzaron las obras para abrir un lugar de Encuentro en el barrio de Zaramaga, con entrada por la calle Puerto Barzar. Nacía así en enero de 1985 Langabetuan Tokia (lugar de desempleadas). Para entonces la Asamblea de Paradas de Gasteiz tenía nuevas incorporaciones de mujeres que se habían pasado por el encierro y se sentían muy a gusto en un espacio de seguridad. Ellas llevaron la relación con Eroski en el suministro de alimentos que nos pasaban desde 1984, tanto en retirarlos como distribuirlos. Igualmente aportaban su mirada feminista a la importancia de todo lo relativo a los cuidados y sobre todo a cuidarse entre todas.

En el verano de 1985 en la Asamblea se incorporaban Rocío, Maika y Arantxa, venidas de prácticas de desmercantilización y desprofesionalización de la Acción Social. Por aquel entonces eran alumnas de la Facultad de Trabajo Social que desempeñaban su labor en Abetxuko. Su llegada nos abrió el camino para nuevas incorporaciones de vecinas de ese pueblo/barrio que está mas allá del río Zadorra. La primera fue Isabel S. Bartolomé, una mujer con enormes capacidades relacionales que posibilitó la llegada en años sucesivos de Garbiñe y otras jóvenes de Abetxuko, todas mujeres enfrentadas al patriarcado y lo que hoy llamaríamos precarizadas. A su vez su hermana Amparo intentó más adelante llevar a cabo la Iniciativa de Trueque barrial finalizando los años ochenta. Los tres últimos años de los ochenta se sumaron a la Asamblea Pili y Marga.

Para esos momentos la Asamblea estaba muy conectada con los Encuentros de los grupos Asamblearios de Euskal Herria a los que solían asistir las compañeras Marga, Pili y Garbiñe. Era un espacio que daba continuidad a las relaciones de la Asamblea con las mujeres que la habían creado.

La Asamblea de Paradas y Baladre

Rueda de Prensa Marcha Bladre 1993

No hemos de olvidarnos de como desde el Encierro de San Vicente, las baladrinas de otros lugares de fuera de Euskal Herria se fueron incorporando a la Coordinación y haciéndola suya, a la vez que impulsando esta mirada feminista y anti patriarcal que está en los orígenes de ambos espacios. Es lo que hoy llamamos Coordinación Baladre y hasta 1992 nombrábamos como Coordinación de Asambleas de Desempleadas (1982-1986) para luego denominar Coordinación de personas y grupos contra el Paro, La Pobreza y La Exclusión Social (1986-1993).

Las primeras a destacar son las mujeres de Gamonal, que asumen ser la secretaria de la Coordinación en 1986 hasta mediados de la década de los años noventa. Importante el trabajito de Zapi y el de Cristina, que se sumó pronto a la Coordinación incorporando miradas feministas y comunitarias.

Con el Ingreso Social Universal presente desde el Encierro, a pesar de no todas tenerlo claro, pero con la cultura política imperante desde los orígenes de dejar hacer, se propone a raíz de la huelga de hambre del 87 contra los despidos de la Mercedes acudir a un Encuentro internacional en Dusseldorf de grupos de lucha contra el empobrecimiento y la Exclusión Social en el verano de 1988. Llevábamos los contactos de las amigas Asamblearias tanto de grupos de Hamburgo como de Wilcart, junto a los de los colectivos Feministas de Berlín que tanto habíamos leído. En Dusseldorf se dio un paso más en la Coordinación al conectar con la gente de ALSO de Oldemburgo y otros grupos que nos plantearon crear entre todas un espacio de relación internacional en lógicas anti patriarcales, anticapitalista y anticoloniales. La creación de espacios de relación y apoyo mutuo. Es así como nace la BAG internacional, un Movimiento contra el Paro y la Pobreza en Alemania que se abre a otras internacionalmente, donde la Coordinación Baladre fue uno de los pilares.

Pero regresemos a Dusseldorf y a aquel Encuentro internacional. Allí fue la primera vez que nos tradujeron lo que nosotras conocíamos y proponíamos como INGRESOS SOCIAL UNIVERSAL mencionándolo como RENTA BASICA UNIVERSAL. Fue algo sorprendente para nosotras encontrar a otras que utilizaban el mismo nombre en países como Austria, Dinamarca y Holanda. Pedimos que nos explicaran de dónde venían sus reflexiones y documentos desde la cercanía de encontrarlas tan cercanas a pesar de las distancias.

Al regreso de aquel Encuentro de Dusseldorf compartimos lo vivido y las coincidencias con aquellos grupos de Alemania. Se decidió ser parte de la BAG poniendo el énfasis en la reivindicación del Ingresos Social Universal o Renta Básica.

En los años del 1988 a 1992 en Abetxuko, dentro de las fiestas alternativas de Mikelin, planteamos la lucha por el Ingreso Social Universal o Renta Básica en lógicas de Y MUCHISIMO MAS. Hasta sacamos diferentes textos sobre la propuesta en la revista Langabezia de la Asamblea y en Abetxuko Herria. Para entonces muchas personas de la Asamblea llevaban más de diez años compartiendo vidas comunitarias y economía común. Esta práctica se extendió aún más entre nuevas personas de la Asamblea pasando a ser una importante seña de identidad de nuestras vidas, lo comunitario y lo común desde lo cotidiano. Vivir juntas, comer juntas, compartir recursos entre todas y sobre todo cuidarnos. Para entonces ya estaba la nueva junta directiva de la Asociación de Vecinas de Abetxulo, y muchas de la Asamblea vivían en el pueblo/barrio. Se fortaleció la relación con las mujeres del barrio, como Paquita y sus amigas, que más tarde montaron una Coral de Mujeres. A la Asamblea y a la Asociación vecinal se sumaron Isa y Carmen, dos gemelas abetxukotarras de origen.

Tanto las mujeres de Abetxuko como las de la Asamblea de Paradas de Gasteiz tenían papeles centrales en las prácticas de ambos espacios colectivos y fueron años de aportar muchísimos recursos de todo tipo al conjunto de la Coordinación Baladre. Entre todas esas aportaciones estaba la lucha que hoy conocemos como RENTA BASICA DE LAS IGUALES y mucho más.

Balabre, una flor que envenena

Fue en el Saler en 1992, en el País Valencià, donde se decide bautizar a la Coordinación con el nombre de Baladre, palabra que coincide en catalán y en euskara para denominar a la Adelfa, planta que nace en los caminos y basurales, muy bella, pero que es venenosa cuando se intenta arrancar. Nomenclatura que, cargada de poesía y reivindicación, definía a la perfección a las gentes y grupos que la habitan.

Allí se diseñó otra etapa de Baladre, la de actuar con otras abriéndonos a las amigas que habíamos ido conociendo desde 1982. Así fue como a primeros de los noventa nos enredamos con Aedenat (Asociación Ecologista de Defensa de la Naturaleza), con la Parroquia de Entrevías y sobre todo con las Madres contra la Droga que luego llevarían la secretaria de Baladre a su piso de Vallekas hasta iniciado este siglo. Conocer a Sara, Carmen y el resto de madres, fue algo que nos enriqueció muchísimo al conjunto de Baladre. Como olvidar a Sara Nieto, con el micrófono en mano y subida al camión, tras la llegada de la Marcha de Baladre de 1993 con Ramón Fdez. Durán a su lado.

Luego vinieron los textos sobre Rentas Básicas desde una traducción de uno alemán, por las amigas de la revista Etcétera, hasta llegar a la reflexión más articulada y profunda de José Iglesias en 1994, para acabar en la confluencia baladrina de José y otras con las que veníamos caminando de aquellos orígenes del 3 de marzo de la Gasteiz luchadora.

Por todo ello hemos de valorar y reconocer a aquellas mujeres, sus reflexiones, intuiciones y vidas. Ellas nos enseñaron los mimbres para poder llegar al Ingreso Social Universal y con el tiempo nos llevaron a la RBis. Pero sobre todo nos potenciaron la mirada antipatriarcal, anticolonial y anticapitalista, partiendo de apostar por las relaciones horizontales y LA COMUNIDAD, lo comunitario y lo común.

Gracias a ellas, a las mujeres de los bolsos vacíos y a las muchas que vinieron detrás, en Baladre apostamos por la Renta Básica de las iguales ¡y muchísimo más!

*Sua ta Loba: Fuego de Loba. Juego de palabras en euskera y castellano que hace referencia al fuego para quemar todo lo pasado e innecesario y que nos oprime y a loba para tener la fortaleza de atacar la injusticia y parir la vida

Ingreso Canario de Emergencia: una medida insuficiente de contención social.

El Gobierno de Canarias hace de la precariedad de las personas una campaña de marketing.

Ante la aprobación del Ingreso Canario de Emergencia (ICE), desde la Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza denunciamos que se trata de una medida a todas luces insuficiente, que viene a parchear la incapacidad de las administraciones públicas para contener una situación como la actual.Se trata de una supuesta ayuda de emergencia social que consta de un único y mínimo ingreso durante el mes de mayo, destinado a unidades de convivencia sin ningún tipo de recurso que en el mejor de los casos llevan en esa situación extrema desde que comenzó el estado de alarma.

En un archipiélago como el canario en el que ya antes de esta nueva crisis, más de la mitad de la población estaba en situación de precariedad, según datos oficiales: en exclusión social el 29% o en riesgo de estarlo un 30,8%. Con un panorama en el que según los últimos datos disponibles en 2018 el 20% de la población canaria no pudo afrontar los costes de vivienda (hoy encarecidos) y el 23% tuvo que reducir los gastos de agua, luz e internet. Todo esto por supuesto sin contar ni concebir dentro de la ayuda en ningún momento a las miles de personas migrantes en situación irregular.Con una cuantía a todas luces insuficiente ya que se concede no a la persona sino a la unidad de convivencia en que ninguno de sus miembros tenga ningún recurso ni esté recibiendo otro tipo de ayuda.

En el caso de una unidad de convivencia de cuatro o más personas el importe máximo contemplado a percibir asciende a 478 euros para hacer frente a todos los gastos básicos para la vida.El presupuesto que se destina para esta ayuda es en total de unos 16 millones de euros, que saldrán de recursos propios de la Consejería de Derechos Sociales. Unos seis millones saldrán de la Prestación Canaria de Inserción y del adelanto para la prometida Renta Ciudadana aún sin implementar. Y otros diez millones provenientes de fondos de emergencia recibidos del Ministerio de Derechos Sociales. Es decir, que en este momento de emergencia social se quitan recursos de los pocos que ya iban destinados a servicios sociales para una ayuda que se va a cobrar durante solo un mes, no destinando nuevos recursos de otras áreas como del gasto militar yde infraestructuras. Implementando impuestos progresivos a las grandes empresas y fortunas que se lucran de nuestras islas, destinando fondos de la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC), de los mil millones de gasto público que se destinan cada año a promoción, servicios e infraestructuras para el sector turístico.Antes de conocer públicamente ni siquiera los requisitos para el acceso o la burocracia que se va a exigir, uno de los puntos que se exponen en el comunicado oficial es a qué mecanismos de control se va a someter a las familias empobrecidas que soliciten esta ayuda.

Sin embargo estos mecanismos de control nunca son ejercidos sobre las grandes empresas que evaden impuestos a través de las numerosas trampas fiscales que se lo permiten, como la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) que acumula cada año en torno a 1600 millones de euros. Un dinero sobre el que no se hace ningún control, ni se dan cifras oficiales ni sabemos a dónde va destinado. Mientraslas migajas que se planea repartir entre la población con más necesidad salen delya exiguo fondo de la propia consejería de derechos sociales.Nos presentan esta nueva medida de contención social como la gran salvadora de las personas en exclusión, como un salvavidas de rescate hasta que llegue la prometida Renta Mínima de Emergencia del gobierno central. Una Renta Mínima de Emergencia igualmente insuficiente,que seguirá dejando fuera a muchísimas personas y que para nada es una solución a la situación actual cuyas consecuencias más graves aún están por venir.Esta situación de colapso del sistema económico y de vida no es pasajera.

Es necesariobuscar soluciones integrales que a través del reparto de la riqueza garanticen una vida digna para todas las personas, lejos de las lógicas trasnochadas del imposible pleno empleo. La Renta Básica de las Iguales (RBis) es una herramienta transversal que asegurauna redistribución justa de la riqueza que todas generamos, garantizada como derecho, con una cuantía suficiente (R.P.C./2), individual, universal y con un fondo social destinado a generar comunidad que por fin ponga la vida en el centro.

No queremos sus migajas, exigimos nuestros derechos.

Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza

Por una escuela donde la infancia decida

Exijamos al Gobierno que deje de ser cómplice de una escuela disciplinar que obedece a un capitalismo bárbaro e inhumano de vigilancia, control y producción, y empiece a imaginar que otro mundo, donde la vida está en el centro, es posible.

Hace unos días salía en los periódicos del Archipiélago que la Consejería de Educación en Canarias se planteaba comprar 10.000 tabletas digitales para el alumnado sin recursos durante la cuarentena. Días después, se confirma la noticia con 4.309 tabletas compradas. Según el director general de Ordenación, Innovación y Calidad educativa, Gregorio Cabrera, “el propósito es que ninguna familia de las islas con hijos en edad escolar quede apartada de la senda educativa por falta de recursos económicos que les impidan estar conectados”.

La infancia parece ser la gran olvidada dentro del discurso de la libertad y el derecho a ser y vivir dignamente a lo largo de la Historia, lo cual se ha visto reflejado especialmente ahora en las decisiones del gobierno para las medidas contra el coronavirus. Y es que el derecho de los niños y las niñas no puede pasar sólo por aprenderse el contenido de unos libros que les obligan a repetir como loros. El derecho a la educación pública y de calidad, pasa también por el derecho a la dignidad humana, por el derecho que tiene el ser humano desde que nace, a ser. Y “ser” implica que dentro de los límites que establece una convivencia en sociedad, las niñas y los niños de nuestra comunidad puedan decidir su crecimiento personal: sus juegos, sus ritmos, sus relaciones, el qué, cómo y cuándo quieren aprender dentro de un marco de confianza. Lo que viene a ser un aprendizaje respetuoso con el sujeto que aprende.

En este caso, la cuarentena es una situación que se presenta como una oportunidad para probar un modelo educativo justo y humano dándonos cuenta de que la educación tiene que traspasar la barrera del contenido curricular. Es cierto que existen familias sin recursos en las que los niños y las niñas no tienen la posibilidad de acceder a las clases virtuales que tanto se han empeñado desde la Consejería de Educación en continuar, mientras la vida se nos ha paralizado por completo.

 Las familias están inmersas en un sistema que nos absorbe y exprime hasta el punto en que el abandono emocional de los niños y las niñas es mucho más preocupante que el de la carencia académica. Tal vez deberíamos aprovechar esas tabletas que quieren instalar en todas las casas de Canarias, para asegurarnos de que los hijos y las hijas de aquellas familias que no pueden ofrecerles presencia y acompañamiento, tengan la posibilidad de ser acompañadas en este proceso tan insólito y desalentador, ya sea por sus compañeras, por sus profesoras, por trabajadoras sociales o por familiares. Quizás la manera de relacionarnos y acompañarnos sea la clave principal del aprendizaje humano en una circunstancia como esta, más allá del abecedario, las sumas y la memorización de una historia mal contada.

Desde la existencia de la escuela como tal, la infancia ha sido siempre concebida como frascos que rellenar de un contenido académico que jamás deciden ellos mismos. Incluso desde posiciones más humanistas, la infancia ha sido el colectivo más vulnerable y olvidado teniendo en cuenta que la educación pública que defendemos es, prácticamente, la misma que se creó en la Revolución Industrial pensada para la formación de trabajadoras de las fábricas. Con una relación maestra-alumna totalmente jerárquica, con una ratio que dificulta la atención personal y con una metodología en la que el conocimiento y el aprendizaje va desde arriba hacia abajo. Es decir, una educación que no respeta a los niños que aprenden. Ahí radica el problema de esta sociedad enferma. La violencia inherente en nuestro sistema de producción y “bienestar” rinde culto a la auto-esclavitud, sumisión e individualización generando así uno de los grandes problemas de la humanidad del siglo XXI: la guerra contra nosotras mismas. El resultado de tal guerra genera en esta sociedad del rendimiento (como diría Byung-Chun Han) enfermedades psíquicas que se manifiestan en niñas, niños y adultos, con TDH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad), depresiones, ansiedad, pánico y fobias que devienen única y exclusivamente del propio ser humano. Esta guerra no es producto de la casualidad, sino parte de un entramado sistémico que se ha creado para formar soldados de batalla útiles para la producción.

El sistema educativo que vivimos en la actualidad está planteado, no para que las personas puedan ser, crear, pensar y desarrollarse como tales, sino para servir a un mundo enfocado al éxito, ya sea al éxito financiero, o al éxito intelectual, ambos bienaventurados en un sistema neoliberal que no concibe el presente de los niños y las niñas como un valor por sí mismos, sino como futuros operarios de producción. La escuela tradicional que todas hemos vivido y que a día de hoy seguimos defendiendo está creada para producir fieles esclavos de una autoridad escolar que en un imaginario no muy lejano representa simbólicamente a una autoridad carcelaria, no sólo por sus infraestructuras arquitectónicas (exacto reflejo de las cárceles penitenciarias) sino por las normas y el trato jerárquico e irrespetuoso que sobrevive, dos siglos después de crearlas como fábricas de trabajadores, en las escuelas de hoy día.

No es una locura entonces ubicar la raíz del problema de nuestra sociedad en la educación de base que recibimos. Una educación que atraviesa absolutamente todo, desde los conocimientos que adquirimos, a las relaciones que establecemos, la manera en la concebimos el mundo económica y socialmente, y hasta la propia existencia. Déjenme decir que ni la escuela como ha sido creada hasta ahora es educativa, ni la educación cabe en una pantalla.  Preocupémonos de que en esta cuarentena todos los niños y niñas del sistema escolar canario tengan una alimentación nutrida, de que en sus casas no haya abandono emocional ni físico, ni malos tratos ni abusos, ni pantallas en exceso sustituyendo la presencia y las relaciones humanas, y sobre todo, que en sus casas haya, para todas las familias y los seres que las conforman, la posibilidad de una vida digna.

Debemos poner fin, de una vez por todas, exigiendo al Gobierno que acabe con las inversiones económicas a las escuelas concertadas para acabar con las desigualdades sociales y culturales entre los ricos y los pobres. Que transformen las cárceles escolares en lugares agradables, sustituya las pantallas por brazos que acojan, los pupitres alineados por huertas alimentarias, los dictados infernales de los maestros y maestras por oídos adultos que escuchen. Que las voces y las emociones de nuestros niños, todos los niños, sean de la clase social que sea, se validen. Que las bibliotecas estén llenas de libros que no sean machistas ni colonialistas, acordes al entorno en el que viven, ricos en variedad y conocimientos, pero sobre todo, atractivos a los ojos que los leen. Despertemos el pensamiento crítico para que puedan leer y analizar el mundo en el que viven. Que aprendan a organizarse  y hermanarse cooperativamente para vivir dignamente en este mundo de competitividad y desigualdades. Que el conocimiento no quepa en una gaveta rancio y limitado, sino que sea tan rico y diverso como la imaginación lo haga posible. 

Aprendamos a leer el fértil mundo del juego libre de la infancia y descubramos con ellas todo lo que la imaginación  puede aprender por sí sola. Pero sobre todo, intentemos hacerlo posible para todos los niños y niñas de las islas, porque por mucho que intenten convencernos de lo contrario, tanto el virus como el sistema educativo entienden de clases sociales. Exijamos al Gobierno que deje de ser cómplice de una escuela disciplinar que obedece a un capitalismo bárbaro e inhumano de vigilancia, control y producción. Empecemos a imaginar que otro mundo, donde la vida está en el centro, es posible.

BIENVENIDAS AL COLAPSO, AHORA SOMOS MÁS

Por Ruth L. Herrero, José Miguel Martín,  Manolo S. Bayona y Noelia Bribián.
- Gentes de Baladre -

Ya sucedió en el 2008, tuvimos que recordar a las que llegaban a lo que llamaron “crisis”, que muchas ya estábamos en ella casi desde el momento que nos parieron, que nunca habíamos conocido otra situación y que “BIENVENIDAS”. En aquel momento hablábamos del Colapso de nuestras vidas y las de muchas, recordábamos debates y textos de amigas como Ramón Fernández Durán, que aún nos regalaría más letras junto a Luis González y ahora tenemos que regresar con la misma frase: “BIENVENIDAS AL COLAPSO”.

 Nuestras vidas, vienen del fascismo de vivir en las chabolas, en terrenos pegados relativamente a las ciudades que luego se fueron convirtiendo en barrios periféricos de ellas. Con pisos de malísima calidad en los materiales y con tendencia a colmenas o chabolas verticales. Muchas tuvimos que dejar los pueblos en familia o solas, en algunos casos para conseguir salarios por medio de empleos para los que no estábamos preparadas en la urbe. Otras para salir de lo rural que se vivía como atrasado y no deseable. Hasta algunas fuimos a Universidades o Módulos Profesionales de formación, que era el sueño de nuestras familias: ascender de clase social, salir de abajo, ir hacia arriba algunos peldaños. Para hacer esos estudios en ocasiones teníamos que ir a empleos en economía sumergida, sin contratos ni seguros, en la construcción los varones y sobre todo en las casas de quienes delegaban los cuidados, lo que ahora llaman “empleadas del hogar”. Ya en los setenta, muerto en la cama el dictador y con los llamados pactos de la Moncloa, nos dieron carnets de pobres para ir a comedores sociales que eran herederos de los centros fascistas de Auxilio Social.

LA TRANSICION QUE LE LLAMARON

Finalizando los setenta nos impusieron una monarquía con su Constitución. Hablaban de deseos del “Pleno empleo” y hasta de vivienda para todas (siempre en términos de familia), pero eran meras frases vacías de voluntad pues sabían de sobra que no lo iban a hacer. Pero muchas nos creíamos que aquello se podría romper y abrir brechas hacia la justicia social y los derechos. Entonces simularon un Golpe de picoletos y milicos, aquel 23 de febrero, que daba el aviso de “cuidado que regresáis a las “chabolas” o sencillamente os machacamos en vida u os pasamos al censo de fusiladas y asesinadas en las cunetas de este país.

 Así llego el imaginario de “pertenecer a Europa”. Cuanto me acuerdo de LPR y su canción “Europa” basada en el librito de Ramón Fernández Durán y otras lecturas. Pues sí, de la C.E. (Comunidad Europea) a la CEE (Comunidad Económica Europea). Ese fue el caminito en los ochenta, los sociolistos ganan en las urnas y prometen empleo, viviendas, modernidad y vida digna. Pero como sabemos nos remataron, pues destruyeron lo poco que quedaba en nuestros pueblos de producción familiar, pequeñas cooperativas agrícolas y ganaderas, redes sociales y comunitarias que socializaban las vidas. Mientras se desmantelaban las redes rurales y vecinales, gentes sin escrúpulos como Amancio Ortega o las industrias del calzado de Alacant, textil de Málaga o Catalunya deciden externalizar sus producciones en talleres (mayoritariamente clandestinos) de mujeres. Ya sea en el taller o en las casas, comienza la doble explotación de las mujeres en manos de los “héroes” capitalistas, y patriarcales y colonialistas.

Es en esa década de los ochenta cuando se desmantelan casi tres millones de empleos que no regresan. Así se terminó cualquier posibilidad de habernos incorporado al sueño de la ciudad con empleo, coche utilitario y consumo de fin de semana. Fueron años que nos regalaban, casi se puede decir así, heroína en nuestros pueblos y sobre todo en nuestros barrios obreros y sin futuro. Cuanto más nos oponíamos a sus cierres de fábricas y sus políticas para el mundo rural, más nos convertían a todas en jinetes de caballos indeseables que nos rompían y destrozaban las relaciones y las comunidades. Eso sí, las familias de nuestros barrios y pueblos con grandes esfuerzos continuaban mandando a sus criaturas a las Universidades y Centros de Formación Profesional, seguían soñando con el ascenso social.

A muchas de nosotras sólo nos quedó ser parte de ASAMBLEAS DE PERSONAS DESEMPLEADAS y/o empobrecidas. Se extendió la economía sumergida y hasta otra más diminuta que las gentes del Parke Alkosa llamaron submarina, por las cantidades tan pequeñas que sacábamos navegando bajo las aguas del glorioso reino de las “Españas”, ya incluidas en la Europa del Capital. En los ochenta, con luchas una tras otra sin parar, conseguimos Rentas Mínimas en especie y en dinero en algunas ciudades y hasta en lo que llaman Comunidades Autónomas. Pasamos del carnet de pobres/empobrecidas a usuarias de unas nuevas oficinas que bautizaron como S.S., no se trata del nazismo, son los Servicios Sociales. Ahora te entrevistan, revisan tu vida “de pe a pa”, te controlan y vigilan, para darte una mierdita en forma de vales de comida o la Renta Mínima conquistada también en aquellos años. En conclusión, a finales de los ochenta y ya iniciándose los noventa seguíamos sin llegar a ser invitadas y poder entrar en el festín del consumo y del capitalismo financiero moderno. Nos habían parido en chabolas y seguíamos en unas chabolas modernas, verticales y desconectadas de nuestros pueblos, de lo rural, alejadas de eso que consideraban el submundo indeseable de las paletas y retrasadas que ahora tanto se añoran.

LA ETERNA RUINA DE LA UNIÓN EUROPEA

La U.€. llego tras un Tratado, que llamaron de Maastricht, que aclaraba que las de abajo nunca alcanzaríamos el sueño de la ascendencia social. Cortando cualquier posibilidad de salir de abajo y del empobrecimiento. Para atarlo más y mejor le quitaron autonomía a los Estados. Les obligaron a no endeudarse, a privatizar los servicios públicos empezando por la telefonía, la comunicación… Hasta privatizar LA VIDA se aseguraron que todos los recursos públicos y de todas las que éramos y vinieran, fueran para las gentes ricas/enriquecidas y para las de abajo plantearon el crédito, eso sí, con cuotas bien definidas y muchos intereses.

Así que los noventa consolidaron nuestro empobrecimiento, pero todo fue más duro pues veíamos como muchas trabajadoras con empleos cambiaban de coche y hasta pedían créditos para hacer una casita en el pueblo o mejorar la familiar que habían dejado atrás. Muchas mujeres conocieron aun mayor explotación con dos jornadas laborales fuera y dentro de las casas, sosteniendo lo emocional de todas las de su entorno. Las ciudades se fueron convirtiendo aún más en METROPOLIS. Se vendía el viaje con pulsera de “todo incluido” para muchísimas empleadas finalizando esa década. Las grandes cadenas de todo rompían, definitivamente, el mercado local y las tiendas de proximidad, un poquitín más, dándoles el finiquito a muchísimas.

 Y nosotras vemos como hijas y vecinas de nuestros barrios que fueron a universidades, se van de ellos para estar en el centro de la fiesta, el cogollito de las ciudades, sus espacios de ser. Ya ni se acuerdan de los pueblos de sus abuelas de donde proceden, ni de la comunidad vecinal de su barrio, o la tienda o el Tele Club del pueblo. Ahora sueñan, esas hijas universitarias, con el nuevo siglo y su euro que aparece deslumbrante y luminoso. Eran momentos de mucho ladrillo y mucho crédito. Mientras casi un tercio de la población seguíamos en esos barrios sin expectativas de vida digna, como usuarias de esos Servicios Sociales. mal llamados comunitarios. Hasta vimos como llegaban las EULEN, CLECE y otras muchas grandes empresas a gestionar nuestra pobreza/empobrecimiento. La novedad es que, en este siglo en nuestros barrios, ya nos acompañaban empobrecidas de otros países y continentes, con sus visiones de la vida, sus culturas, sus miedos y sufrimientos y por supuesto sus sueños de poder mandar euros a sus familias que quedaron allí, en sus países de origen. Nos sorprendía en nuestros barrios ya sin asociacionismo y con muchas sustancias de mala calidad consumiendo nuestras vidas, encerradas, bien acotadas en el territorio. Nos dimos cuenta que de nuevo eran las mujeres migrantes, nuestras nuevas vecinas las que mantenían la vida, iban a las S.S., al llamado Banco de Alimentos, la parroquia o la mezquita. Lo nuevo de este siglo en nuestros barrios, es el gran deterioro de las chabolas verticales, la frustración por seguir en ese territorio de NO vida, en una especie de papelera social. Nosotras nunca pudimos acceder a créditos de primera o segunda vivienda, seguimos donde nos parieron abajo de todo, pero éramos muchas más, con más colorido de pieles y lenguas, con tonos que nos enriquecían en diversidad, pero con quienes no fuimos capaces de generar comunidad en algo claro y evidente: TODAS SOMOS DE LAS DE ABAJO, de las NADIE.

 Mientras, el ladrillo generaba pisos en zonas de sol y playa y machacaba países como Canarias, que ya venía de destrozos turísticos anteriores, convirtiendo el turismo en el monocultivo de muchos lugares. Se trabajó aún mejor el sueño de la ascendencia social. Se nos mostraban aviones y aeropuertos llenos de asalariadas viajando por el mundo, ya fuese en modelo “pulserita” de todo incluido, en el de 15 días en hoteles con playa cercanas o yendo de compras un fin de semana a esas grandes metrópolis del mundo. La DESIGUALDAD SE INCREMENTÓ. Se consolidó la idea de toda la riqueza para lo privado, para las grandes empresas marca, las grandotas. Por el cielo de nuestros barrios veíamos pasar aviones y en las televisiones nos mostraban como vivían “de Bien”, las que bien vivían. Cada tres por cuatro enseñaban las metrópolis y sus luces. Seguían machaconamente diciéndonos que lo rural era como mucho un granero de las ciudades y que debían convertirse en lugares para el descanso. En esas Casas rurales que enseñarían a quien fuese lo que es la naturaleza, hasta con animales incluidos. Es el campo como descanso puntual y consumo de urbanitas.

A nosotras sólo nos quedaba la lucha. Seguir peleando por desmontar “las S.S.”, por conseguir la Renta Básica de las Iguales, por generar relaciones, impulsar la comunidad, poner en valor lo comunitario y lo común. Éramos pocas las que apostábamos por ello, pero lo hacíamos convencidas de la importancia de poner “los cuerpos” en el proceso de conseguirlo. Siempre mirando a la gran alianza con las productoras de alimentos, de verdaderos nutrientes como nos enseñó a decir Isa Álvarez. Eso sí, rodeadas de dolor humano, de mujeres machacadas en estas chabolas verticales por dobles y triples explotaciones, sin saber dónde mirar para no ser asesinadas por sus parejas. Por lo menos ahora salían a la luz esos asesinatos, que siempre conocimos en las chabolas de los sesenta, setenta, ochenta y noventa. Se rompían los muros de las chabolas verticales al verse afectadas “las otras mujeres”, que se unían a nosotras para gritar con dolor: Ni una MÁS, Ni una MENOS.

LE LLAMARON CRISIS AL COLAPSO

En 2008 llegó el final de la burbuja del ladrillo y el crédito. De repente la posibilidad de una vida hipotecada para las vacaciones anuales en destinos “exotizados”, el fin de semana del consumo nocturno, el piso, el coche y el deseo de ascenso social, se desvaneció ante nuestros ojos a la vez que caía las lógicas del empleo y su falsa comodidad. El dinero público se puso al servicio del rescate de la banca de las más ricas, dejando caer a las cajas de ahorro en donde la mayoría empobrecida de la población habían depositado sus pocos recursos.

 Las de arriba hablaban de refundar el capitalismo y las de abajo tardamos unos años en tomar las plazas. Fue en el 2011, cinco días después de irse Ramón Fernández Durán, cuando nos decidimos a salir a las calles de manera rotunda. El 15 de mayo, abrió muchas cabezas a reconsiderar actitudes, a repensar un poco más en el sentido de la vida. Nosotras recordamos en las plazas de las ciudades, que estábamos allí, que seguíamos en los barrios de NO vida, que los pueblos de los que proveníamos estaban siendo expoliados…que teníamos que centrar nuestros esfuerzos en generar AGRICULTURA SOTENIDA POR LA COMUNIDAD, en aliarnos las excluidas de nuestros barrios con las que producen alimentos sanos y de cercanía, con calidad humana y nutrientes, pensar en miles de proyectos como VERDETERRA y ASDECOBA.  A la vez de usar nuestros propios medios de comunicación, pequeñitos pero imprescindibles como RADIO PIMIENTA, para dar voces y poner altavoces, sonido a nuestras luchas, dígase vida.

 De aquellas plazas, quedaron bastantes en la lucha por mejorar la vida de todas, nunca suficientes, pero es de agradecer esa suma, ese cambio de actitudes.

 Poco a poco las de arriba, las grandes empresas estaban fraguando nuevas dependencias y enganches. Ya no era la heroína ni la coca, que también. Ahora todos los enganches y dependencias los canalizaban por un aparato útil con posibilidades, pero diabólico, el teléfono móvil. Unido a ello se consolidó el espacio privado para ver películas mediante plataformas de pago y hasta compras “online” y se potenció el servicio por mensajería a distancia. Ante la posibilidad de relación nos vendieron celdas, con todo incluido, desde casa. Y las de abajo, nosotras con esos “aparatos diabólicos” vimos que muchas a nuestro alrededor compraron el deseo y siguieron, siguen soñando en la ascendencia social. Algunas pusimos el acento en derechos sociales para todas, a través de Puntos de Información y Denuncia procuramos dar espacios para canalizar la rabia, el odio, la frustración y poder golpear a los S.S. y otras instituciones que nos oprimen y machacan. Eso sí, siempre vimos que, en estos cincuenta años de chabolas de todo tipo, de vidas rotas, desde abajo, de barrios de NO vida…Siempre apostamos a estar, actuar con otras. Supimos entonces y ahora que SOLAS A NINGUN LUGAR, JUNTAS PUEDE QUE ALGUNA PARTE.

VINO LA PANDEMIA Y YA SE ASUME EL COLAPSO

Tuvo que venir una pandemia para que muchas asuman que nada va ser como antes, que en realidad estaban subidas más a un deseo que una posibilidad real.

Ahora sí, se permite nombrar y mencionar el COLAPSO en que nos parieron décadas atrás y se fue incrementando año tras año, sin parar, sin respiro, con caballo, con Servicios Sociales, con créditos, con bancos de alimentos…y ahora con todo en una apuesta sumatoria de la gente rica/enriquecida y sus instituciones. Nunca es tarde para reaccionar. Ya están donde muchas estábamos. Eso sí, con las mujeres más organizadas y con ideas claras de romper el patriarcado y no permitir ni una muerte más. Con más grupos pequeños, pero muy activas exigiendo la primera fase de la RBis, ya !!!. Con muchas más defendiendo que todos, pero todos los SERVICIOS BÁSICOS, sean públicos y gestionados por la comunidad.

BIENVENIDAS compañeras de lucha y vida. Siendo más podremos generar más Asdecobas y Verdeterra, más Radios Pimientas, más grupos de Apoyo Mutuo. Siendo más podremos llegar a algún lugar, a situarnos con la RBis en el territorio de otra manera, a poner realmente en el centro LA VIDA, a salir del terrorismo patriarcal y de cualquier sociedad colonial.

Sinceramente amigas, no volvamos a DESEAR lo anterior: el COLAPSO LLEGÓ PARA QUEDARSE. Sepamos ver en esta situación y en las futuras, OPORTUNIDADES para sostener y generar esas comunidades tan ansiadas que, como dice Raúl Zibechi y otras muchas, nos sirvan de arca para mantener nuestras vidas y las de las que vienen. Pero no olvidar nuestras historias, nunca hemos salido de las chabolas, siempre hemos estado en ellas aun con sus formas diferentes. Ya fue, ahora estamos tantas en estas situaciones que puede que nos ayude a abrir las BRECHAS que permitan salir las arcas.

Para ir terminando con estas letras de Bienvenida al Colapso, queremos resaltar la importancia de enunciar las cosas, las propuestas, la realidad… Por esa razón hemos insistido en los últimos veinte años en que nombráramos la RENTA BASICA DE LAS IGUALES y no otras, por su contenido, por ser una herramienta que afilamos y pulimos en calles y plazas desde que en 1983 planteamos aquella propuesta de Ingreso Social Universal o Renta Básica. En los ochenta lo hacíamos convencidas de la “NO vuelta atrás” en el capitalismo de las reconversiones y el desempleo. Conscientes que estábamos planteando lo justo, necesario y urgente, esa lucha y la propuesta en sí misma, no nacía de cabezas especiales, nacía de miles de cuerpos tensionados y en movimiento. Buscando abrir brechas a la vida ante aquel incipiente colapso. Fue fruto de años de búsquedas colectivas. Ya en los noventa del siglo pasado celebramos como otras baladrinas nos aportaban reseñas y textos, desde José Iglesias [1] a Josep Manel Busqueta, Oscar Jurado, Alicia Alonso, Natalia Ruiz…Ellas aportaron sus cuerpos y reflexiones mientras que todas seguimos en las calles y plazas tensionando, buscando brechas donde meter con esta herramienta unas mejores condiciones para vivir. Ya fue iniciando este siglo, cuando con la ayuda de Trini Busqueta, José Iglesias, Guaditoca, Doni, Salut… y tantísimas personas y gentes de Baladre mostramos aquella herramienta inicial de 1983, apostando por una RENTA BASICA DE LAS IGUALES, QUE INCORPORA PROCESOS para llegar a la Riqueza Comunal. Parir la RBis fue un proceso colectivo lógico de tantas luchas de las gentes de Baladre, para aclarar aún más, que una herramienta nunca puede ser un fin en sí misma. Que para mantener la vida en el centro en este Colapso que se instaló desde hace tanto, es vital redistribuir los recursos existentes para todas por igual e individualmente, sin contraprestaciones, solo por ser y estar vivas. Y lo más importante, el incorporar el FONDO DE RENTA BASICA DE LAS IGUALES ya que incorpora esa apuesta por la comunidad, lo comunitario y lo común, por romper la delegación y el sometimiento a nadie y a nada. Porque si nadie vive por ti, que nadie decida por ti.

Y por ir terminado esta escueta explicación de la importancia de la herramienta de la RBis decir, compañeras llegadas al colapso, que esta herramienta como otras muchas es para nosotras, gentes de abajo, y las que ahora quedan abajo también. Con el fin de que nos lleve a la Riqueza Comunal que hemos enunciado tantas veces como lugar en el que ya no tengamos que mediar con dineros o similares, para que las personas TODAS, sin dejar a fuera nadie, dispongamos de bienes y servicios según nuestras necesidades y no nuestras habilidades. En lo que sería la libre disposición de los mismos. No es cuestión para nosotras de un debate de salón sobre el nombre de la RBis, es mostrar un posicionamiento y contenidos que hacen de esta herramienta una más, para poder realmente colocar la vida en el centro y salir del terrorismo capitalista, patriarcal y colonial, aunque sigamos colapsadas. Estaríamos en otro lugar, en otras condiciones y eso no es negociable, es urgente y necesario.

 No perdamos más el tiempo. A por la Renta Básica de Las Iguales, generando agricultura sostenida por la comunidad, desde la centralidad de la vida, pero la de todas. Resituándonos en el territorio, rompiendo las metrópolis, simplificando nuestras vidas, haciéndolas austeras, sin que ninguna persona y sobre todo NINGUNA MUJER se quede en el camino, abriendo fronteras y borrando líneas. Recordando que aquí no sobra nadie, que todas sumamos.

Enlaces de interés:

Renta Básica de las Iguales y feminismos

Video reportaje: 30 años de Baladre

Programas de Radio: Nosotras las Personas

Renta Básica de las Iguales

Baladre. Coordinación contra la precariedad, el empobrecimiento y la exclusión.

portada libro

Nota [1] «Los libros de José Iglesias nos han servido para poner la Rbis en los barrios y ciudades, en nuestras iniciativas cotidianas, la de nuestras vidas y nuestros colectivos. Y sabemos que la devolución ha servido para seguir moldeando desde las múltiples realidades a esa “niñita” que conocemos como Renta Básica de las Iguales y que tan bien paseamos o más bien nos acompaña en los múltiples talleres que realizamos». Hemos hecho junto a José un largo camino, desde la Renta Básica a la Renta Básica de las iguales, y es un placer y un honor seguir caminando a su lado.

Las instituciones públicas dejan sin ayudas sociales a personas en situación de exclusión social en tiempos de cuarentena.

Se están paralizando los trámites de la Prestación Canaria de Inserción (PCI) y otras ayudas esenciales, sin dar alternativa alguna a las personas sin recursos. Y además se exige la entrega de documentos oficiales inaccesibles para tramitar las Ayudas de Emergencia.

Aunque se han habilitado números de atención telefónica, la información no está llegando a muchas personas sin acceso a tecnologías básicas.

A su vez los teléfonos se encuentran colapsados en muchos de los casos. Esto genera que las personas que necesitamos esos recursos nos veamos obligadas a realizar infinitas llamadas, hasta conseguir una cita que en muchos casos se retrasa semanas y en las que tampoco se soluciona la situación por estar los trámites paralizados.

Los ayuntamientos y gobierno de Canarias exigen documentos de Hacienda, judiciales, pagos de alquiler, documentos bancarios, INEM, solicitud de reconocimiento de la situación de dependencia, la aceptación firmada de las obligaciones y objetivos del plan de inserción (PCI) y su entrega a las administraciones por registros que permanecen cerrados. Quedando paralizadas las ayudas al no poder entregar los documentos requeridos.

El colapso de los medios y la burocracia condena a la pobreza y pone en riesgo la salud de personas y familias al forzarnos a salir a la calle para la consecución de trámites a los que somos obligadas.

Denunciamos la imposibilidad de acceder a Ayudas de Emergencia con la que se nos encontramos muchas personas y unidades de convivencia en estos momentos críticos para cubrir las necesidades más básicas.

Exigimos que se aumenten los recursos destinados a los servicios sociales municipales, se atienda de forma presencial y se amplíe el presupuesto destinado a las ayudas de emergencia social.

#PlanDeChoqueSocial  #YoMeQuedoEnCasaPeroConRentaBásica

ES LA HORA DE REIVINDICAR Y EXIGIR UNA VIDA DIGNA.
NO QUEREMOS CARIDAD,
QUEREMOS TODOS Y CADA UNO DE NUESTROS DERECHOS
.

CONTACTO: asambleacanaria.acrr@gmail.com

ASAMBLEA CANARIA POR EL REPARTO DE LA RIQUEZA

La Renta Básica de las iguales, una herramienta para el hoy

La Renta Básica de los/las iguales es el derecho que tiene cada ciudadano y ciudadana a percibir, o es la obligación que tiene la sociedad a conceder, una cantidad periódica para satisfacer las necesidades materiales que se necesitan para sobrevivir con dignidad. Su aplicación generalizada sería un fuerte mecanismo de transformación social.

Con anterioridad a 1994 apenas existía documentación en el territorio español sobre el tema de la Renta Básica (RB). A partir de entonces han existido básicamente dos lecturas o corrientes distintas de tratar este tema. Cada una de ellas se adapta a sendas maneras ideológicamente encontradas de mirar y analizar el capitalismo. A una la definiremos como la lectura convencional y es la que se ha convertido en la dominante en el mundo. La otra actuará como su alternativa y la definiremos como la lectura crítica de la Renta Básica.

Dos lecturas

Por un lado, la lectura convencional es la que sigue la Basic Income European/Erth Network, de la que forma parte la Asociación Red Renta Básica (ARRB), creada en 2001. Estas asociaciones defienden el capitalismo como el modelo de producción más óptimo. Con la Renta Básica se pretendería paliar las disfunciones sociales provocadas por el sistema. Con la instauración de un derecho que asegure un ingreso por el mero hecho de nacer y ser ciudadano se evitaría la distribución de la renta, las bolsas de pobreza y las fuertes desigualdades de riqueza y renta que el capitalismo provoca. Esta lectura no cuestiona la propiedad privada ni la explotación, sino que se conforma con que la cantidad que se proponga como “Renta básica de ciudadanía” opere como un mecanismo de redistribución de la renta desde el sector público, como una medida asistencial desde el Estado. Por otro lado, desde 1999 existe la Asociación Renta Ciudadana (Arenci), bastante activa e influyente en la comunidad de Castilla y León, y que defiende la “Renta ciudadana”. Se apoya en conceptos muy similares y en matices muy próximos a los de la ARRB.

Por otro lado está la lectura crítica, basada en la tradición antisistema, que es la que incorpora Zambra a lo largo de los 80, y es asumida por Baladre y otros movimientos sociales en los 90. Además de mantener la finalidad de la redistribución de la renta como una meta a corto plazo, su objetivo fundamental es desarrollar un instrumento idóneo para luchar contra el capitalismo.

Al distinguir entre modelos débiles o asistenciales que propone la lectura convencional y el modelo fuerte que surge de la lectura crítica y que propone la transformación del capitalismo, evitábamos trampas de carácter ideológico o político, como el de la justificación, el de la definición, la identificación, y el de la pobreza. Tenemos claro que: uno, es indispensable aportar una justificación para ir contra el capitalismo; dos, es necesario demostrar la idoneidad de la RB como instrumento para luchar contra el capitalismo; tres, es irrelevante enredarse en una justificación de la RB para sostener el capitalismo. Por tanto, esta conclusión nos permitía liberarnos del tedioso trabajo de estar siempre dándole vueltas al estéril debate de las justificaciones; y dos, desembarazarnos de los pensadores convencionales que reducen la RB a un mero derecho ciudadano y a una ayuda asistencial. Para los antisistema, la liberación de esta carga ideológica supuso el poder arroparnos de pensadores críticos como Babeuf, Foucault, Fromm, Krotpokin, Marx, Morelly, de forma que nos ayudasen a convertir la RB en un instrumento contra el capitalismo. Y así lo hicimos.

La Renta Básica de los/las iguales: un concepto ampliado

Como principio, el derecho ciudadano a una Renta Básica de los/las iguales (RBis) es un concepto muy sencillo: es el derecho que tiene cada ciudadano y ciudadana a percibir, o es la obligación que tiene la sociedad a conceder, una cantidad periódica para satisfacer las necesidades materiales que se necesitan para sobrevivir con dignidad.

Todo derecho debe llevar aparejado un mecanismo que garantice el disfrute del mismo. Para que este derecho ciudadano quede asegurado, el mecanismo que garantiza la RBis lo desglosamos en dos partes: una compuesta por las características estructurales, y la otra por las características de opción política.

Las características estructurales están compuestas por tres principios que no se pueden modificar en todo el proceso de aplicación de la RBis. Ha de ser individual y no familiar (aquí el ciudadano es el sujeto de la igualdad); universal, para todos y no contributiva (aquí el ciudadano disfruta de la igualdad ante cualquier condición y contingencia); e incondicional, en el sentido que no depende ni de los ingresos que gana o tiene, ni tampoco de si ha pasado o pasará por el mercado de trabajo (aquí el ciudadano es igual ante cualquiera de las exigencias que actualmente se piden para acogerse a la asistencia social).

Las características de opción política están, a su vez, compuestas por otros principios que en este caso sí dependen de la generosidad de aquellas instituciones encargadas de determinar su contenido. El principio de equidad y cuantía tiene varias posiciones: en Baladre somos partidarios de que la cantidad a percibir por los ciudadanos sea equitativamente la misma para todas las personas, con total independencia de la edad, los ingresos, el género, etc. Y que la cuantía a percibir que proponemos como mínimo sea la definida por el umbral de pobreza, equivalente al 50% de la renta per capita. (aquí se da la igualdad de la cuantía de la renta a percibir); el principio relacionado con el Fondo social y su asignación determina que de la cantidad total de RBis que recibirá cada persona, un porcentaje de la misma vaya a constituir el Fondo Renta Básica (FRB), el cuál se dedicará a financiar los bienes y servicios públicos. A la hora de distribuir la parte del FRB destinado a la mejora de estos bienes y servicios públicos, todos los ciudadanos (sujeto social activo) tienen el mismo derecho a intervenir y decidir en los debates para tal asignación (aquí se da la igualdad de participación y decisión en el Consejo por derecho de ciudadanía); el principio de refundición, en su proceso de sustituir la mayoría de las prestaciones actuales por la RBis, acabará haciendo que todos los ciudadanos disfruten uniformemente de este nuevo derecho (aquí se da la igualdad equitativa); y, finalmente, queda el principio de movilización en exigencia de la RBis, papel que han de jugar los movimientos sociales en particular y las bases sociales en general. La movilización por la consecución de la RBis, de abajo hacia arriba, y no de arriba hacia abajo, se hará con la participación de personas y movimientos sociales (sujeto social activo) en una relación de igualdad.

La financiación de la RBis tiene que salir del sistema productivo en primer lugar, y de la acción de Estado en segundo lugar. El Estado cuenta con dos elementos para realizar la redistribución entre los que tienen y los que no tienen. Uno es mediante la aplicación de un sistema fiscal fuertemente progresivo, aplicando aquel viejo principio socialista “de quien más ingresa a quien más necesita”. El otro es mediante la reasignación del gasto público, recordando el otro viejo dicho de “más gasto en mantequilla y menos en cañones”. El problema no es económico ni financiero sino político. Depende exclusivamente de la capacidad de movilización ciudadana para poder implantar este derecho.

Observaciones finales

Los modelos débiles son todos aquellos que, por definición, alteran las condiciones de las características estructurales que aparecen definiendo el mecanismo en primer término y que, a su vez, tampoco adoptan ninguna de las características de opción política incluidas posteriormente. Las Rentas Mínimas de Inserción, llamadas de múltiples maneras y que se aplican en muchas de las Comunidades del territorio español, son versiones de modelos débiles de la RBis, debido a que las opciones políticas tomadas por estos gobiernos alteran las características estructurales: es decir, son concedidas generalmente a la familia; las cantidades están muy por debajo del salario mínimo; se pierden cuando alguno de los beneficiarios principales de la familia encuentra un empleo asalariado; en muchos casos exigen contrapartidas por parte de los beneficiarios; etc. Algo se mueve, aunque sea en el campo asistencial público. El Estado capitalista algo ha de hacer en la esfera de la legitimación para seguir apoyando la lógica de acumulación del sistema.

La RBis es considerada por las gentes de Baladre como un mecanismo positivo e importante para la redistribución de la renta dedicada a los sujetos pasivos o beneficiarios de la misma. Pero también es considerada como un instrumento de transformación para ser utilizado contra el capitalismo, en la medida que permite a los sujetos activos dos cosas: una, consiste en la posibilidad real de independizarse de la disciplina que impone el mercado de trabajo; la otra consiste en la posibilidad real de disponer de más tiempo y autonomía para dedicarlo a sus actividades como ciudadano con incidencia en lo social y lo político. Por sí sola, aislada de estos objetivos de transformación del sistema, la RBis no tiene más mérito que aliviar situaciones de pobreza y marginación, las cuales no deben ser menospreciadas. Sin embargo, lo importante de la RBis es que permite a los sujetos activos mayor autonomía personal para dedicarla a movilizar oposición al sistema, así como para crear y gestionar experiencias colectivas que contengan los elementos que conformarán esa sociedad sin clases a la que algunos aspiramos.

En Baladre, el lema siempre fue y seguirá siendo: “Renta Básica de los/las iguales y ¡bastante, muchísimo más!”.

Al hilo de otras reflexiones sobre el coronavirus: ¡ES HORA DE LA RBis!

“Comedores que reparten comida para toda la semana a los sin techo para paliar el contagio”. Noticias de este tipo y aún peor, continuamos escuchando a lo largo de estos días “de coronavirus”. Frente a estas noticias, quienes apostamos, creemos y defendemos la Renta Básica de las Iguales, (RBis), nos llenamos de razones para realizar la defensa de esta herramienta; y es que esta sociedad y la sociedad del futuro requiere, nos exige y debemos empeñarnos en un cambio fundamental de modelo de vivir; pasar DE LA CENTRALIDAD DEL EMPLEO (de la economía, del mercado, del productivismo,…) A LA CENTRALIDAD DE LA VIDA.

Llegan tiempos extremos y de alarma social, política y económica como los que vivimos y parece que nada de lo que tenemos nos vale para dar respuesta digna a las personas empobrecidas, a la precariedad, y si se me apura, a las necesidades básicas que la sociedad en general necesita para sentir en más hondo sentido de su humanidad.

¡Tantos recursos, tanta riqueza, tantos medios que durante toda una época nos ha embaucado, y no somos capaces de dar una respuesta humana, digna y adecuada de manera generalizada a la vida de todas las personas! Hoy, nos encontramos en un callejón sin salida, sin respuestas y sin apuestas.

Me llena de ánimo y de impulso esta reflexión que recojo de Rosa Zafra en la pag. 8 de la segunda edición del libro “Renta Básica de las Iguales y Feminismos”. “Recomponer esta sociedad desde las cenizas del patriarcado siempre pasará por entender la necesidad de que los recursos materiales y afectivos se repartan por igual entre hombres y mujeres, para ello ¿qué mejor que una herramienta que mine el sistema a fuerza de negar las necesidades de hoy? ¿qué mejor que una RBis para cuestionar el empleo, la jerarquización social en función del mismo? Si la RBis además sirve para dejar de hablar de riqueza (la otra cara de la explotación, opresión y pobreza) ¿por qué no seguir indagando haciendo crecer la reflexión y el sueño?”.

Pongamos todo el contenido de esta reflexión de manera sosegada en medio del miedo y la incredulidad con la que la ciudadanía, en su mayoría, vive el momento de estos días. Multipliquemos este pensamiento con otro del mismo libro, en la pág.15. Yayo Herrero, expone en el prólogo; “Estamos atravesando una profunda involución ecológica, social, económica y política. El modelo de producción, distribución y consumo que hoy se encuentra en crisis y que se intenta desesperadamente volver a poner en pie se ha desarrollado en oposición a las bases materiales que sostienen la vida humana. Construida sobre cimientos insostenibles, la arquitectura de las sociedades heteropatriarcales y capitalistas pone en riesgo los equilibrios ecológicos que permiten la vida humana (y la de otras especies), dificulta las relaciones de interdependencia que nos sostienen como humanidad y amenaza con provocar un verdadero colapso antropológico”.

Tocamos de esta manera la hondura de la vida que parece que se nos escapa o se nos complica o que no hemos cuidado en responsabilidad; no la hemos puesto en el centro.

José Luis Segovia, escribe en estos días en un contexto confesional que comparto totalmente, algunas reflexiones que entresaco; “ha bastado un virus para que nuestras agendas y prioridades vayan cayendo como un castillo de naipes”; o, “se nos había hecho familiar la muletilla de que no estábamos ante una época de cambios, sino ante un cambio de época, Pero no nos lo acabamos de tomar en serio”; o, “de repente, a lo bruto, sin pretenderlo nos toca dar el sí de pecho y testimoniar”.

El cómo apostar y hacer posible mucho de todo esto resulta hasta fácil decirlo, la vida de las personas y cada una de las personas en todos sus derechos, y la apuesta comunitaria que posibilita los cuidados necesarios, están reclamando con urgencia otra manera de organizar y disfrutar de nuestras vidas.

Mientras escribo estas líneas los signos más visibles del capitalismo en la llamada para seguir ofreciendo los mismos servicios para este momento, los del banco Santander y los de Laboral Kutxa o los de Mapfre, como otros muchos que repiquetean en nuestros móviles, vuelven a ser más de lo que no nos ha servido ni nos sirve para lo que necesitamos en el camino hacia un nuevo modelo radicalmente distinto de ser y de vivir.

En estos días, hoy mismo, Instituciones públicas como la Junta de Castilla y León nos han reclamado solidaridad y ayuda a quienes somos simples ciudadanos o ciudadanas o a quienes con mucho esfuerzo hemos logrado organizarnos en algunos de los aspectos a cuidar en nuestras vidas; y lo vamos a hacer, ¡sólo faltaba si podemos!; pero tenemos que aprender tal como nos dicen los compañeros y compañeras de Asturias en el reciente estudio sobre rentas básicas de las personas iguales en su Comunidad Autónoma y en el mismo prólogo; que herramientas como las RBis , sirven “nada más ni nada menos que para sostenernos. Para acceder a la vivienda y poder mantenerla, garantizar la alimentación saludable, disponer de los suministros necesarios, cuidar nuestra salud integral y la de las personas más vulnerables. Para poder relacionarnos, aprender de y con otras, para sentirnos acompañadas, para fortalecernos como comunidad. Para la lucha por los derechos sociales, que en definitiva es la lucha por poner las necesidades humanas y la vida en el centro”.

Creo que éste y no otro, debe ser nuestro paradigma y camino, nuestra propuesta para encuentros humanos distintos, para relaciones distintas, para apuestas nuevas en tiempos nuevos, para poner sensibilidad donde el avance económico, social y político no ha puesto más que frialdad, miedo en muchos momentos, dominio, control y hasta dolor y represión.

Esta apuesta nada fácil y probablemente utópica, (pero la utopía no da miedo), también hoy, en medio de estas situaciones sin salida, requiere estudiarla, compartirla, quererla y amarla personal y comunitariamente, para que no sea una fórmula más, y sí una herramienta, como puedan ser otras muchas, imprescindibles y prioritarias en “tiempos de coronavirus” y mucho más.

El coronavirus como tapadera de la crisis sistémica

Que una gripe fuerte sea capaz de hundir la economía mundial, no habla de la gravedad del virus sino de la fragilidad del modelo financiero neoliberal.
Antes de que se dispararan las alarmas por la epidemia de coronavirus, existían evidencias sobre la desaceleración de las principales economías, que ahora parecen confirmarse al punto que la inflexión de la Reserva Federal de Estados Unidos al bajar las tasas de interés encendió todas las alarmas.

El Baltic Dry Index es considerado como un termómetro de la salud de la economía global, porque indica los rumbos en el corto plazo. Se trata de un índice de los fletes marítimos de carga a granel seca, que se calcula diariamente. Su importancia radica en que refleja la cantidad de contratos para el envío de mercancías en las rutas marítimas más importantes.
Este termómetro marcó a principios de setiembre de 1919 los 2.580 puntos, el más elevado de los últimos 10 años, sólo superado en 2010. Desde octubre el índice no para de caer, alcanzando niveles más bajos aún que durante la crisis de 2008. A principios de diciembre estaba en 1.500 puntos, mil menos que tres meses atrás.

Lo más significativo es que siguió cayendo de forma exponencial hasta los 400 puntos, en febrero de 2020. Cuando la epidemia de coronavirus aún no ocupaba los titulares de los medios, en los primeros días de enero, y aún no existía la preocupación de las semanas siguientes, derrapó hasta los 750 puntos el 8 de enero.
SI EL BALTIC DRY INDEX ESTABA EN CAÍDA LIBRE, DE 2580 A 750, ESTO NO PYEDE ATRIBUIRSE AL CORONAVIRUS SINO A UNA CRISIS ECONÓMICA INMINENTE, BRUTAL Y DEPREDADORA. Una crisis cuyas manifestaciones ya eran evidentes antes de la epidemia.

El FMI publicó sus previsiones en la 50 reunión anual del Foro Económico de Davos, revisando su pronóstico de crecimiento para 2020 a la baja. Sus principales conclusiones fueron que la economía mundial se encuentra en una situación “peligrosamente vulnerable”.
El clima que se respiraba antes de la difusión de la epidemia comparaba la coyuntura con la crisis de 2008, mientras la OCDE confiaba aún en un “aterrizaje suave” de la economía estadounidense. Las principales agencias temían que la combinación de “las tensiones geopolíticas, el malestar social, las tensiones comerciales y el desarrollo de turbulencias financieras de las economías”, crearan una situación insostenible.

Lo que pretendo enfatizar es que la conjunción de guerra comercial, Brexit, deuda pública y privada y desigualdad crecientes, ya estaban causando estragos cuando apareció el coronavirus. Por lo tanto, la epidemia no es la causa de la crisis económica sino su catalizador.

La ONU, por ejemplo, venía advirtiendo de la “profundización de la polarización política y un creciente escepticismo sobre el multilateralismo como riesgos significativos a la baja”.
En su informe sobre las perspectivas de la economía mundial para 2020, el analista Oscar Ugarteche enfatizaba, a fines de diciembre pasado, que “2019 ha sido uno de los más complicados en mucho tiempo para una serie de países visto desde varias aristas: crecimiento económico, cohesión social, integración internacional y crisis política”.

El economista agrega, a la lista de infortunios, “las protestas sociales de diversa índole en al menos dieciséis países alrededor del mundo”, que repercuten en una caída de “la inversión privada tanto en el corto como en el mediano plazo”. La desaceleración de Alemania y el estancamiento de la Unión Europea, se traducen en una disminución de los precios de las materias primas, según Ugarteche.

El punto central, empero, es otro: “Se anticipa para 2020 una mayor desaceleración, tal como esperábamos a inicios del 2019. La Reserva Federal en su última decisión de política monetaria del año ha optado por mantener la tasa de referencia de los bonos federales en el rango de 1.5 – 1.75% aunque el pronóstico es que cuando se intensifique la desaceleración económica, se harán recortes adicionales, llevando a una ronda de recortes en todo el mundo, el próximo año”, escribía a fines de 2019.

Esto explica que la bajada en las tasas de interés no fue en absoluto “sorpresiva”, como aseguró buena parte de la prensa económica. La Fed simplemente aprovechó el momento para tomar una decisión que resultaba inevitable, por el estado de cosas con que finalizó 2019. “Para las economías avanzadas el pronóstico es gris”, concluye el economista.
Los descalabros de las bolsas a comienzos de marzo y, de modo particular, la brusca oscilación hacia arriba y hacia abajo que se observa cada día, son consecuencia de que hemos entrado en un período de hondas incertidumbres, a las que ahora se suman los países asiáticos, con China a la cabeza, que este año puede tener la tasa de crecimiento más baja en décadas.

La conclusión es que la economía global estaba ya ingresando en un momento de caída con fuerte tendencia a la recesión. ES IMPOETANTE DESTACAR QUE NO SE TRATA DE UNA CRISIS ECONÓMIA SINOSISTÉMICAFOTOS DE . Cuando Ugarteche menciona, por ejemplo, la importancia de las protestas sociales en muchos países de forma simultánea, está poniendo sobre el tablero una situación que excede con mucho el concepto de crisis económica.
Quizá por eso, el segundo dato a retener de esta crisis, es el experimento de ingeniería social a gran escala, colocando en cuarentena a millones de personas sanas, algo inédito en la historia de la humanidad.

El epidemiólogo brasileño Pedro Vasconcelos, que trabajó treinta años en el Instituto Evandro Chagas y hoy preside la Sociedad Brasileña de Medicina Tropical, señala: “La humanidad usó la cuarentena para controlar la peste negra en la Edad Media, la fiebre amarilla cuando no se conocían sus causas y la gripe española a inicios del siglo XX. Y nada más”.
Esa práctica había caído en desuso y ahora se utiliza no para aislar a los infectados sino para millones de personas sanas, inicialmente en China pero con tendencia a multiplicarlo a escala global. Estamos ante una tema fundamental, ya que en un período de crisis sistémica, las elites parecen empeñarse en mantener el control a toda costa, como se deduce de su actitud ante la epidemia de coronavirus.

Raúl Zibechi