LA SUPERLIGA DE LOS CHACHIS

El fútbol emanó del Pueblo, de la clase trabajadora. Pero en la óptica capitalista, todo es susceptible de ser convertido en negocio. La pandemia ha traído consigo una notable disminución de ingresos de los clubes, pero esta, se ha cebado especialmente con los grandes, los que más plata amasaban.

Florentino Pérez, presidente del Madrid, propietario del grupo ACS y empresario con solamente 200.000 trabajadores a su cargo, puso el grito en el cielo. No puede ser que pequeños equipos hayan incluso obtenido beneficios y ellos han incurrido en enormes pérdidas. Hablando en cristiano, no puede ser que se iguale la cosa un fisco y se compita en igualdad de condiciones. La banca siempre gana, y Tito Floren, también.

Con nocturnidad y mucha alevosía, sacaó su as de la manga: una superliga en agosto. Sin explicar método, recursos, logística, ni ninguna vaina. La cosa era lanzar el golpe de estado del club “de los chachis”, “The big six” de Inglaterra, los tres de Italia, Barcelona, Atleti y ellos mismos. La codicia no tiene límites y, como bien se explica, lo más importante son las perras. Ni siquiera se contó con ningún criterio deportivo que lo avalara. ¿Para qué? Quieren salvar el fútbol, generando mucho más dinero. Pero para ellos, claro.

La noticia corrió como la pólvora, abrió todos los noticieros y generó una respuesta rotunda: no a la Superliga. Hinchas, futbolistas y entrenadores fueron tajantes: El fútbol es de los aficionados y los equipos deben ganárselo en el césped, como manda la esencia de este deporte.

También se quejó la FIFA, los mismos que organizan un mundial en Qatar donde han muerto 6.000 trabajadores por las pésimas condiciones laborales; o la LFP del fascista Tebas, que se llevó dos finales de Supercopa de España a países tan democráticos (entre comillas) como Marruecos y Arabia Saudí o que pone encuentros a las 2 de la tarde para que pueda verlo “el mercado Chino”. Cinismo en estado puro. O simplemente, que el temita te jode, porque peligra tu negocio.

Finalmente, ante tamaño rechazo, casi todos los equipos se bajaron del barco. ¿Cuál será el futuro de las competiciones? Por el momento, no lo sabremos, pero los fans del balompié lo tenemos claro: No al Fútbol Moderno. Sí al Fútbol Popular, a la Identidad, a la cultura de club, a la igualdad, la pasión y el Sentimiento Colectivo. Si el fútbol nació de los pobres, que no te lo roben los ricos.

Transcripción de la intervención en el programa “El otro día” de Radio Pimienta del 26/04/21.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

code

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.