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El capital financiero saquea Río de Janeiro

En menos de una década Río de Janeiro está padeciendo tres grandes eventos que modifican su fisonomía: los Juegos Panamericanos en 2007, la Copa del Mundo en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016. Esa sucesión de megaeventos deportivos en tan poco tiempo es aprovechada por el capital financiero para remodelar una de las ciudades más bellas del mundo, donde obtiene enormes ganancias y provoca daños irreparables a los más pobres.

Este mes el Comité Popular de la Copa y las Olimpiadas de Río lanzó el cuarto dossier titulado Megaeventos y violaciones de los derechos humanos en Río de Janeiro (se puede bajar de comitepopulario.wordpress.com).

A lo largo de 170 páginas analiza las principales consecuencias que están teniendo sobre la ciudad y su población, a la vez que pone al descubierto quiénes se benefician con las millonarias obras que imponen, entre otras, la FIFA y el Comité Olímpico Internacional.

“Los megaeventos deportivos marcan el retorno de la forma más violenta de menosprecio de los derechos a la vivienda en la ciudad”, puede leerse al comienzo del dossier. Se trata de una “limpieza social” que consiste en relocalizar a los pobres para abrir oportunidades de negocios a las grandes empresas, en zonas “nobles” como Barra da Tijuca, Jacarepaguá y el centro histórico, mientras los traslada a zonas lejanas donde deben remprender sus vidas desde la nada. Hasta ahora son casi 5 mil familias desplazadas de 29 comunidades, estando otras 5 mil amenazadas de desalojo.

El Comité de la Copa apoya con estudios y análisis a las comunidades desalojadas, pero sus miembros también ponen el cuerpo para resistir a las excavadoras que derriban viviendas. Las mujeres están a la cabeza de la resistencia, como Inalva Britos, en Vila Autódromo, y Alessandra en el morro da (cerro de la) Providencia. En los barrios populares las mujeres venden comida en el vecindario o hacen artesanías, estrategia de sobrevivencia que no van a poder continuar en los desolados “barrios” del programa Mi Casa Mi Vida. Resistir es cuestión de vida.

Río es la ciudad más afectada por la especulación inmobiliaria. El precio de las viviendas subió 65 por ciento entre 2011 y 2014, frente a un promedio de 52 por ciento en Brasil. El precio de los alquileres subió 43 por ciento, frente a 26 por ciento en São Paulo. La lista de obras es impresionante: dos estadios (el Olímpico y Maracaná), la Villa Olímpica y el Puerto Maravilla; seis líneas de trenes livianos, ampliación del metro y de las autopistas o vías rápidas urbanas: todo financiado con dineros públicos.

Sólo la remodelación en Río, de Maracaná demandó mil 50 millones de reales (470 millones de dólares). El presupuesto de obras aumentó 65 por ciento desde lo presupuestado en 2010, alcanzando la astronómica cifra de mil 500 millones de dólares sólo para las obras del Mundial y las Olimpiadas. Las principales beneficiarias son las grandes constructoras: Odebrecht, OAS, Camargo Corrêa y Andrade Gutierrez. Casualmente, las que mayores aportes hacen a los partidos políticos en las campañas electorales.

Maracaná ha sido remodelada completamente por Odebrecht, que conserva además la apetecida gestión del recinto. Comparte con Andrade Gutierrez la construcción y gestión de la Villa Olímpica, con OAS la gestión del estado Olímpico, y así hasta 20 grandes obras en Río de Janeiro, cientos en las 12 ciudades sedes del Mundial, incluyendo nuevos aeropuertos y hoteles. Sólo la nueva Terminal 3 del aeropuerto de Guarulhos (São Paulo) tuvo hasta ahora un costo de mil 500 millones de dólares.

Nada de esto se puede hacer sin represión. La ocupación por el ejército del Complexo da Maré (130 mil habitantes en 16 favelas), hasta que termine el Mundial, es apenas la acción más conocida por la población. Esta semana el gobierno del estado de Río informó de la incorporación de ocho nuevos blindados para el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE), que serán utilizados en los operativos de “pacificación de las favelas” ( O Globo, 24/06/14).

En los cuatro meses previos al Mundial, la Secretaría de Estado de Río informó de 4 mil 250 internaciones forzosas de personas en situación de calle, quienes son trasladadas a un albergue a 70 kilómetros del centro de la ciudad, donde, según el dossier de los Comités de la Copa, son alojados en condiciones precarias y sufren prácticas de tortura.

“Río de Janeiro se está convirtiendo en una ciudad cada vez más cara y desigual”, señala el dossier del Comité de la Copa. Una ciudad fracturada, conflictiva, como sucedió en el reciente carnaval, cuando más de 70 por ciento de los 14 mil recolectores de basura entraron en huelga. Luego de ocho días de duro conflicto y descalificaciones, una de las categorías peor pagadas obtuvo un aumento de 37 por ciento en su salario base, que aun así es de apenas 500 dólares. Pese a las presiones, aún se mantiene el enorme campamento de 4 mil personas organizado por el MTST (Movimiento de Trabajadores Sin Techo) a tres kilómetros del estadio Itaquerão.

Cuando se lleva disputada la mitad del Mundial, las manifestaciones han descendido y la cantidad de personas movilizadas es menor que en las semanas previas. Aun así, las protestas están lejos de desaparecer. Nadie olvida el éxito de las jornadas de junio de 2013, que consiguieron frenar los aumentos del boleto de transporte urbano, pero que en realidad cuestionaban el modelo de ciudad que va imponiendo el capital con apoyo de una amplia coalición de partidos.

Un reciente comunicado del MTST, que mantiene un campamento de 400 personas frente a la cámara municipal en demanda de vivienda popular, asegura que su lucha no comenzó con el Mundial ni se terminará cuando finalice. “Reafirmamos que el gran legado del Mundial fue la especulación inmobiliaria y la exclusión urbana”.

Después de julio, cuando el balón deje de rodar y se apaguen los fuegos de artificio mediáticos, los brasileños volverán a su vida cotidiana, pagando precios abusivos por un transporte pésimo. La resistencia al extractivismo urbano recién comienza.

El notición

Observen esta portada. Es la del Canarias7, uno de los principales periódicos de este archipiélago. El día anterior se vivió un acontecimiento sin precedentes en la historia de estas islas.

Nunca antes había salido tanta gente a las calles en todas las islas a protestar por un asunto que nos concierne y afecta como pueblo. Estas manifestaciones superaron el insularismo, un mal endémico que los poderes nos han inoculado para gestionar mejor sus chiringuitos locales. En todas las islas mucha gente se manifestó por un objetivo común.

Algunas de esas manifestaciones superó cualquier expectativa. Fuerteventura, por ejemplo, vivió la mayor manifestación de su historia. Debería haber sido el titular principal de cualquier medio periodístico canario. La mayoría así lo entendió pero el Canarias7 tiene otra prioridad: el fútbol. Entendemos que la clasificación de la Unión Deportiva para las eliminatorias de ascenso a la primera división sea noticia. El sufrimiento que ese equipo hace padecer a sus seguidores hace que se merezcan esa fotografía. Pero ¿alguno de ustedes está preocupado por la venta de televisores de última generación? Canarias7 sí.

Un verdadero notición que mereció el titular principal el día de más ventas del periódico; el día siguiente a que doscientas mil personas dedicaran su tiempo y su energía a protestar porque alguien, con ayuda de los medios, nos quiere hacer callar.

Cabalgadas

     Los europeos llegaron, con sus cruces y agua bendita, con sus arcabuces, sus ballestas, sus lanzas y sus caballeros con completa armadura. También se trajeron, acompañando a los anteriores, su particular y cristiana visión del saqueo.

     Durante todo el siglo XVI montaron auténticas empresas, con sus créditos y todo, para entrar a saco en las costas del Continente y robar todo lo que se pusiese a su alcance. Especialmente apetecibles y motor de tan honorables iniciativas, era la captura, la caza de mujeres, hombres y ganado.

     Naves pertrechadas y financiadas por los mercaderes que andaban por estas tierras, y mercenarios a comisión, partieron de nuestras Islas para ejercer el noble derecho de apropiarse de lo que no era de nadie, o sea, de ningún otro reino europeo. Ese derecho le asistía a los católicos reyes y, por traspaso temporal de competencias, a sus señores de Canarias. Ellos, reyes y señores, alentaban las cabalgadas en el noroeste africano. Desde sus palacios y residencias otorgaban permisos a cambio de la quinta parte del botín.

     El triángulo de la esclavitud y el pillaje se cerraba en Sevilla, uno de los centros internacionales de transacción de mercancías, incluidos y en lugar preferente, los seres humanos.

     La triunfante y codiciosa alianza real utilizaba a Canarias como base de su pillaje asesino en África, lo que le reportaba suculentas ganancias a sus particulares arcas. Desde esa temprana fecha ya fuimos considerados como Plataforma Logística para el Norte de África.

     El 23 de abril de 2014, el Teniente General del Ejército de Tierra del Estado español y antiguo Comandante General de las fuerzas militares del Eurogrupo, propone colocar el mando militar de los EE.UU. para África en Canarias. Lo dijo en el Parlamento de Canarias, el mismo lugar en el que se sientan los representantes de un pueblo que decidió no integrarse en la OTAN, aunque nadie respetó esa decisión. Los asistentes al acto obsequiaron al ínclito militar con aplausos complacientes.

     Quinientos años después parece que el saqueo y la explotación han proclamado su firme decisión de quedarse por estas coordenadas.

A postular

 Las mujeres, ricas, postulan por los niños, pobres. Se reúnen en sociedades caritativas con nombre de virgen y acuerdan crear un comedor infantil para pobres. Para unos pocos. Así, mientras sus progenitores se parten el lomo en las fincas de sus maridos, padres y abuelos y hasta de ellas mismas, las distinguidas señoritas ofrecerán un poco de caldo a los hijos de los jornaleros, a quienes ellas, sus maridos, sus padres o sus abuelos, no les pagan lo suficiente como para alimentar a sus chinijos.

     Ellas creen que la pobreza es una desgracia y que hay que ayudar para que sea más llevadera. De suprimirla, ni hablar. No vayan a quedarse sus inmaculadas almas sin entretenimiento.

     También ellas, ricas de cuna, damas de la alta sociedad, saben replegarse. Cuando los pobres pasan a la ofensiva y pelean para dejar de ser pobres, entonces, ellas, dejan de postular. Dejan de pedir y se disponen a combatir tamaña osadía. Para seguir pidiendo, las cosas tenían que seguir siendo.

     Entonces solo van a misa. Escuchan al cura, encaramado en el púlpito acusador, vociferar contra los anticristos, los antiespaña. O sea, contra los pobres que reniegan de la resignación.

     Y para que todo fuera como debiera ser, sus maridos, sus padres y sus abuelos se calan las bayonetas y se proponen extirpar el mal de raíz.

     Cuando se declaran triunfantes, ellas vuelven alegres, ciegas ante el dolor, a postular.

“Desobedecer para ser personas”

Para cambiar las cosas hace falta desobedecer, pero hay que conseguir algunas pértigas que nos ayuden a saltar por encima del miedo paralizante.

Hay tres pértigas fundamentales:

Una es la pértiga que da la rabia que se siente al ver cómo las injusticias se hacen visibles en los cuerpos de otros. En nuestros propios cuerpos.

Otra es la ilusión por saber que se puede construir algo diferente.

Y la tercera es la pértiga de la fiel esperanza.

Hacen falta muchas pértigas, porque somos muchas y muchos los que tenemos que saltar por encima de nuestros miedos para desobedecer, colectivamente, frente al sinsentido y la barbarie que se está instalando en nuestras calles.

DESOBEDECER PARA SER PERSONAS

Escribir sobre lo que una viene haciendo y viviendo desde hace treinta años de manera colectiva, en la medida que ha podido y que hemos encontrado una brecha, es difícil. Las dificultades vienen por diferentes lados y tiene el rostro de diferentes dudas: por dónde empezar, cómo hilvanar tantos recuerdos parciales pero colectivos, dónde poner el acento de lo que hemos vivido… Pero voy a intentarlo, procurando enmarcar lo realizado, desde nosotras, solas y con otras, hasta los retos actuales de las nuevas iniciativas de desobediencia ante el terrorismo de los mercados económicos, dígase de las empresas del capital y la gestión de este terror por parte de instituciones como la U€.

TREINTA AÑOS DESOBEDECIENDO ANTE LA INJUSTICIA Y EL TERROR

Fue al inicio de la década de los años ochenta, del siglo pasado, cuando personas que carecíamos de recursos suficientes y estables (llamadas y conocidas entonces como paradas), cuando comprendimos la dimensión de la palabra DESOBEDECER, en la acepción más pura de incumplir conscientemente asumiendo las consecuencias de nuestros actos. Lo primero que tuvimos que hacer es comprender la necesidad de la desobediencia para evitar la muerte en vida, al sometimiento. Aquello no era fácil, pues teníamos que sacar de encima esa sensación de responsabilidad que nos trasladaban cantidad de sectores de la sociedad, de ser los propios causantes y culpables de nuestro paro laboral. Entender aquella situación de Paro, como carencia de recursos estables y suficientes, fue difícil, era un parto complicado, pues además de asumir que teníamos delante un Fracaso absoluto de una Sociedad. Aquellas reflexiones nos llevaron a una campaña de concienciación para nosotras y para otras: El Paro es Un Fracaso Social y NO personal.

Partiendo de comprender la situación de una y de todas, pudimos comenzar a ver la inviabilidad del Capitalismo, su fracaso y por lo tanto la necesidad de superarlo. Acometiendo maneras de actuar que incorporasen la nueva sociedad a parir/construir entre muchas. Desde esa manera de situarnos ante la vida, de hacerla posible y viable, es desde donde asumimos las gentes de Baladre la DESOBEDIENCIA CIVIL.

Cuando discutíamos cómo generar las mejores condiciones ante la represión que nos iba a traer y trajo, la desobediencia del orden establecido, sus leyes y normas, vimos con claridad que la coordinación Baladre no podía ser un espacio de relación para la lucha y búsqueda, limitado por el marco de las legalidades. En consecuencia asumimos conscientemente ser una coordinación de personas y grupos sin formas jurídicas, eludiendo registros, pensando en vernos para desobedecer, para salir del marco pseudodemocratico capitalista, para eludir la represión sistemática de toda disidencia que ya entonces ponían en marcha las instituciones de la llamada monarquía democrática del actual Estado español. Aquella decisión fue algo consensuado, estamos fuera de sus leyes y registros para poder luchar en las mejoras de condiciones, eludiendo esquemas de representación y delegaciones jerárquicas.

De alguna manera nuestras formas de organización y relación tienen que poder ayudar/posibilitar el buen desarrollo de la DESOBEDIENCIA.

Nunca ha sido un problema en estos treinta años de Baladre jugar a la simulación de legalizaciones de asociaciones para conseguir objetivos puntuales o parciales en el marco de un territorio o sector. Lo que conseguimos con esta manera de actuar bajo el marco legal siempre lo hemos visto como una manera de ampliar las brechas, la desobediencia, preservando a la coordinación Baladre donde tiene que estar: fuera de la Legalidad. Si lo vemos necesario usamos decenas de marcas para acceder a iniciativas puntuales en el terreno local, como herramientas puntuales, medios pero siempre con la conciencia de no hipotecar nuestras luchas.

De alguna manera nuestra forma de relación para el Apoyo Mutuo: Coordinación de personas y grupos, es el suelo del que partimos para poder avanzar en la desobediencia en estos treinta años.

BLOQUEOS, SABOTAJES, EXPROPIACIONES DE ALIMENTOS, OKUPACIONES… SIEMPRE CON OTRAS

Recordaros que en nuestro caso, desde el origen hablamos de personas y grupos que carecen de los mas básicos recursos y que nos situamos en el marco de luchas colectivas, mas allá de problemas individuales. Desde ahí fue muy sencillo llegar a iniciativas y campañas del tipo a la de, QUIEN NO TIENE, NO PAGA.

Desde nuestros orígenes supimos que nuestra carencia de alimentos era parte del terror que imponen estas sociedades para someternos. Por ello comenzamos a sacar carros de comida en las grandes superficies comerciales, en muchos casos llegando a acuerdos de que todos los meses nos pasarían todo tipo de alimentos tocados o próximos a caducar. Eran años donde teníamos que llenar carros de alimentos, ponernos ante las cajas, pedir una reunión con la gerencia y corriendo nos atendían. Y por lo general accedían a nuestras exigencias.

Algo parecido sucedía con el Transporte, algo fundamental en las sociedades en que vivimos. Si no teníamos recursos no podíamos movernos, por lo que se nos excluye doblemente. Nuestras primeras acciones de tomar autobuses urbanos y llevarlos al Ayuntamiento de turno eran actos que generaban muchísimas simpatías, casi nunca el conductor nos llevaba a la comisaría del lugar, aunque alguna vez si sucedió. La repetición de estas acciones tuvo sus frutos en alguna ciudad media, consiguiendo la gratuidad del transporte para aquellas personas que carecíamos de recursos estables y suficientes.

Una de las acciones que llevamos treinta años realizando es la de las Okupaciones de Oficinas de Ayuntamientos, sobre todo de las áreas de Bienestar Social; paralizar la actividad para mejorar prestaciones, sacar adelante nuevos derechos, habitar un desahucio, un corte de luz, del agua.

Cuando lo realizamos con constancia, midiendo nuestras fuerzas, a nuestro ritmo, desde nuestras necesidades y urgencias, cuando ha sido así, conseguimos cambiar reglamentos restrictivos en temas de prestaciones y ayudas, resolver problemas de máxima urgencia.

Estas Okupaciones de instituciones públicas y privadas (empresas que gestionan y sacan beneficio a servicios básicos: electricidad, agua, Cajas de Ahorro, Transporte, INEM, Vivienda, Escuelas y Colegios, instalaciones deportivas…) las hemos entendido como una manera de generar pedagogía social, de situar nuestras justas reivindicaciones que parten de carencias múltiples y como parte de procesos de cambio, de transformación.
Bueno es recordar cómo se consiguieron paralizar desahucios de viviendas en 1984, o en esos años que las Cajas asumieran los intereses de los créditos hipotecarios de personas empobrecidas, sin olvidarnos del mantenimiento de acceso a servicios básicos (luz, agua, educación, instalaciones deportivas…) para quienes carecían de recursos suficientes y estables.

Hasta se consiguió en algún territorio una Renta Mínima local, que incluía dinero para comprar ropa (vale de compra bimensual) y dinero para poder acceder a comedores o comprar alimentos. Nada de esto fue posible sin ALIANZAS, siempre hemos actuado con otras, desde la coordinadora de Curas de Euskal Herria, a grupos de Cáritas aislados, organizaciones sociales de todo tipo, sindicatos de lucha, muchas asociaciones sectoriales… Son treinta años de darnos cuenta que solas a ningún lugar y con otras: muchas cosas son posibles.

Era ilusionante, y lo sigue siendo, cuando ante unas viviendas vacías abríamos las puertas y comenzaban a vivir decenas de familias en ellas. Como partiendo de esas okupaciones conseguíamos que se construyesen viviendas sociales de bajísimo alquiler, bajo el eufemismo de viviendas sociales. En los ochenta, noventa y en el nuevo siglo, esta actividad es casi constante, bajo el lema de: GENTES SIN CASAS PARA LAS CASAS SIN GENTE. Igualmente okupamos, siempre que podemos acumular fuerzas, espacios vacios para desarrollar Centros Sociales y Culturales.

SIN OLVIDARNOS DE TODAS Y CADA UNA DE LAS OKUPACIONES DE TIERRAS PARA ASUMIR NUESTRA NECESIDAD DE DISPONER DE TIERRA PARA CULTIVAR DE OTRA MANERA, NUESTROS ALIMENTOS Y LOS DE OTRAS. Cada vez más estas actuaciones nos llevan a vincular la salida del mundo Rural a la salida del llamado mundo de la Exclusión urbana, de los barrios periféricos, donde nos parieron y seguimos viviendo. Recuperar la tierra para todas, para satisfacer necesidades colectivas de todo tipo está siendo y lo fue desde el inicio, uno de nuestros principales ejes de actuación.

APOYO MUTUO PARA PODER DESOBEDER MÁS Y MEJOR

Si algo hemos aprendido en estos treinta años de desobediencias constantes y diferentes, es que es central, fundamental el Apoyo Mutuo, en un sentido amplísimo. No hablamos solo de cuestiones básicas económicas o materiales, hablamos y reiteramos la importancia de CUIDARNOS, de atendernos, de darnos afecto, de saber recibirlo y demandarlo, de ser parte del dar y el recibir. Y mucho más de pasar del yo, que nos aísla y limita al NOSOTRAS con más potencial liberadora. Entender que agredirnos a cualquiera, persona o grupo, es agredirnos a todas es fundamental; pasar de comprender y entender, al sentir, para actuar es urgente y muy necesario. Para nosotras que venimos treinta años tomando plazas e instituciones, encadenándonos a todo lo que toque (puertas, semáforos, edificios…) para frenar la injusticia, para poner límites al terror, no es nada nuevo asamblearnos el 15 de mayo, o cualquier otro día; tomar o rodear un 25 de septiembre un Congreso o cualquier otro día. Pero nos alegra infinitamente que seamos parte de las miles de personas que lo llevan adelante. Esa actitud de apoyo mutuo sincero, de suma de voluntades, eludiendo la aparición de siglas, de solicitar permisos… eso nos encanta, nos alegra la vida. Los dos últimos años son muchísimas las decenas de miles de personas que estamos desobedeciendo en el día a día, más allá de siglas sociológicas (15-M o similares), la realidad es que gracias a muchísimas tenemos delante un nuevo escenario, donde la desobediencia ya no se cuestiona como herramienta y medio, sino que se asume masivamente, aunque sea como actos puntuales en muchas ocasiones, bajo lógicas de acción y reacción…

Gracias al apoyo Mutuo, a la suma de voluntades, a la actitud de que aquí no sobra nadie, nos encontramos con una escenario de una gran oportunidad de incorporar mas voluntades a la DESOBEDIENCIA y construir formas de relación que sean, que están siendo el germen de una nueva sociedad, que superara, si o si, a la locura del capitalismo y terrorismo de Estado o de supra-Estados como la U€.

Ramón Fernández Duran nos hablaba en sus últimos textos de que el emperador está desnudo (el capitalismo se muestra tal cual es, terror puro para las personas y el sistema que solo prima el beneficio del 1% de la humanidad), ahora muchas miles de personas lo vemos, lo ponemos en común analizándolo, pero sobre todo actuamos en consecuencia: DESOBEDECIENDO MÁS Y MEJOR, a la par que estamos en nuestros proyectos que algunas llaman del pro-común, de satisfacer las necesidades más básicas juntas, fuera del dios Mercado y sus diferentes lógicas e instituciones.

POR ESO PARA SER PERSONAS Y POSIBILITAR CONDICIONES DE VIDA DIGNAS PARA TODAS EN CUALQUIER LUGAR TENEMOS LA OBLIGACIÓN DE DESOBEDECER MÁS Y MEJOR.

Ahora tendremos que pensar en cómo superar la lógica de las multas administrativas, el pago de monedas por desobedecerles, para ello estaría bien que generemos las condiciones para convocar o avisar acciones de desobediencia, partiendo de personas que no tengan cuentas corrientes a sus nombres, ni propiedades o similares. Para que el conflicto genere un DESBORDAMIENTO, que intente llevarnos antes sus jueces a sus circos y espectáculos injusto, que les forcemos a la tensión de meternos en sus cárceles, como eludirlas y fugarnos, como incumplir todo aquello que sea someternos, siempre midiendo nuestras fuerzas, desde nuestros intereses. Hemos de visualizar nuestra desobediencia, hemos de mostrarla como parte de las herramientas que nos llevan al camino de la emancipación, de la superación del terrorismo capitalista. Eso sí, hagámoslo juntas, no es cuestión de mártires o acciones aisladas, hemos de conseguirlo hacer grupalmente, cuidándonos y atendiéndonos adecuadamente. Hagámoslo, mejor dicho sigamos haciéndolo las que ya estamos en ello, lo vemos y sobre todo deseamos y podemos desobedecer, rompamos el absurdo de esperar a que lo hagan las que no tienen nada. Ellas, las sin nada, bastante tienen, tenemos, con conseguir superar esa carencia de alimentos y recursos básicos para nuestras vidas. LA DESOBEDIENCIA ES UNA RESPONSABILIDAD ANTE LA INJUSTICIA, EL DOLOR Y EL TERROR DEL CAPITALISMO y nos hace merecedoras de llamarnos y ser personas.

Lucha

 Los pies se plantan, firmes, en la arena. Parecen inamovibles. “Ni que hubieran echado raíces”, pienso mientras veo a esos hombres que parecen sostener el cielo con sus espaldas. Imagino cómo serán esas raíces que bajan y se expanden. Que van nutriéndose de la memoria y de la fuerza de miles de luchadores que en ella habitan. Que descienden hasta lo más antiguo y allí, también, hay dos hombres luchando. Recorren los terreros y tienden la mano a los caídos. Y ven a los héroes del pueblo. A los más poderosos. A los más hábiles. A los mejores estrategas.

     Las raíces son lo importante. El puntal lo sabe y por eso él también las imagina y las hace crecer. Robustas. Es la mejor manera de aferrarse a la tierra. Para que no te tumben.

     Y cuando las raíces ya son vigorosas, como las de un pino viejo, entonces y solo entonces, los músculos se tensan como una ballesta asesina. El Universo se calla. La energía se concentra. Comienza la agarrada. La explosión de la memoria.

Entre la paz y el retorno al pasado. Elecciones en Colombia

Todo apunta hacia el empate en la primera vuelta entre el presidente Juan Manuel Santos y el ultraderechista Óscar Iván Zuluaga, quien representa al ex presidente Álvaro Uribe. Un escenario de retorno al pasado, y a la guerra, por el que una parte de la sociedad colombiana se siente seducida.

La impresionante remontada del candidato afín al expresidente Álvaro Uribe, Óscar Iván Zuluaga, le permite colocarse a la par del presidente Juan Manuel Santos que busca la reelección en ancas del proceso de paz que negocia con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En las elecciones presidenciales del domingo 25 de mayo está en juego la continuidad de las negociaciones en La Habana, el proceso de paz que más ha avanzado en la historia de Colombia. Pero también está en juego la carrera de política de Uribe, quien acusa a su ex ministro de Defensa, Santos, de hacer demasiadas concesiones a la guerrilla. Lo cierto es que el presidente y el candidato uribista reclutan en torno al 30 por ciento de las adhesiones, según todas las encuestas, mientras los otros tres candidatos (la conservadora Marta Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa de la Alianza Verde y la progresista Clara López) rondan el diez por ciento cada uno.

Es posible que el equilibrio se rompa a último momento, ya que Zuluaga –que se presenta por el Centro Democrático- fue filmado junto a un hacker al que la Fiscalía había acusado de realizar interceptaciones ilegales a los miembros de la mesa de negociaciones de La Habana. Pese a la evidencia, que confirma que el candidato de Uribe boicotea las negociaciones, la mayoría del electorado se mostró reacia a modificar su voto, aunque la imagen de Zuluaga sale dañada del escándalo.

Las negociaciones

Una semana antes de las elecciones, el viernes 16, el gobierno y las FARC cerraron su tercer acuerdo en La Habana, esta vez sobre la política antidroga. Se trata del tercer acuerdo al que arribaron los negociadores en dos años de intensas gestiones que por momentos parecieron al borde del fracaso. Anteriormente habían acordado la política agraria y la participación política de la guerrilla una vez finalizado el conflicto.

Aunque varios candidatos calificaron el acuerdo como oportunista por concretarse días antes de las elecciones, la periodista Juanita León estima que si lo firmado se cumple, “podría darle un vuelco total a la política antidrogas que tanto daño le ha hecho a Colombia” (La Silla Vacía, 18 de mayo de 2014). El acuerdo toma distancia de la política militarista en el combate a las drogas articulada por el Plan Colombia, y se inclina hacia “la erradicación a partir de un proceso de planeación participativa con las comunidades involucradas, lo que permitiría una mayor integración social de los cocaleros”.

Según el acuerdo se seguirán tres pasos para poner fin a los cultivos: la erradicación voluntaria, luego la erradicación manual forzosa y, como última instancia, la fumigación aérea que es el punto más rechazado por la guerrilla, que al día siguiente de difundido el acuerdo libró un comunicado en el que propone posponer el tema hasta una eventual asamblea constituyente.

En adelante el combate a las drogas estará enfocado desde la óptica de la salud pública, lo que implica un cambio radical ya que echa por tierra la filosofía que llevó a la militarización del país. Las FARC se comprometen a dar información para desmantelar las minas antipersonas que han sembrado alrededor de los campos de cultivos de coca. Por primera vez, la guerrilla reconoce que se financiaba a través del tráfico.

El comunicado conjunto de las partes destaca “el compromiso de las FARC-EP de contribuir de manera efectiva, con la mayor determinación y de diferentes formas y mediante acciones prácticas con la solución definitiva al problema de las drogas ilícitas, y en un escenario de fin del conflicto, de poner fin a cualquier relación, que en función de la rebelión, se hubiese presentado con este fenómeno”. No es un tema menor, sobre todo porque a continuación señala que “la construcción de una paz estable y duradera supone la disposición por parte de todos de contribuir con el esclarecimiento de la relación entre el conflicto y el cultivo, la producción y la comercialización de drogas ilícitas y el lavado de activos derivados de este fenómeno, para que jamás el narcotráfico vuelva a amenazar el destino del país”.

Según la directora de La Silla Vacía, las principales zonas cocaleras están en zonas de influencia de las FARC que controlarían un 60 por ciento de estos cultivos. Si la guerrilla sale definitivamente del negocio de la droga, será más fácil combatir a las bandas de narcotraficantes y paramilitares que controlan otros eslabones del negocio y que tratarán de ocupar los espacios que dejen las FARC, quienes podrían “arrojar información valiosa sobre rutas, sobre lavadores de activos (algunos de ellos elegantemente camuflados en la alta sociedad), sobre las alianzas con la Fuerza Pública, los empresarios y los políticos que son cómplices de los ilegales”.

El acuerdo sobre drogas va en la misma dirección que los anteriores, ya que apuesta a la creación de asambleas comunitarias que serán la base para la construcción de los planes municipales integrales de sustitución y desarrollo alternativo para las zonas afectadas por cultivos de coca. En el mejor de los casos, en La Habana se estaría gestando una nueva institucionalidad que representa “una oportunidad más para que los guerrilleros desmovilizados puedan fortalecerse como alternativa política en las zonas de influencia”, destaca León.

La fuerza de Uribe

A principios de año el presidente Santos triplicaba la intención de voto del candidato del Centro Democrático. El punto de quiebre fueron las elecciones legislativas de marzo, donde las listas del Centro Democrático, encabezadas por el propio Uribe, consiguieron 20 escaños en el Senado y fueron las más votadas en una docena de departamentos, incluyendo Bogotá.

A partir de ahí se registró un fuerte ascenso de Zuluaga, un estancamiento de Santos y un vuelco en la campaña. Zuluaga no tiene, ni de lejos, el prestigio, la trayectoria y la visibilidad de los otros candidatos, incluyendo no sólo al actual presidente sino también a Peñalosa, López y Ramírez. Peñalosa fue alcalde de Bogotá; Ramírez fue la primera mujer ministra de Defensa y antes fue ministra de Comercio y senadora; López fue alcaldesa de Bogotá y presidenta del Polo Democrático. Zuluaga fue apenas ministro de Hacienda de Uribe durante tres años y alcalde de su pueblo natal, Pensilvania (Caldas), de poco 25 mil habitantes. En febrero, dos tercios de los colombianos no lo conocían, pese a que Uribe lo cargaba en hombros.

El cambio de estrategia se debe a Duda Mendonça, quien orienta la compaña de Zuluaga. El marketinero brasileño fue el artífice de la campaña electoral de 2002 que llevó a Luiz Inácio Lula da Silva a la presidencia, en ancas del lema “Lulinha paz e amor”. Decidió separar a Uribe del candidato presidencial y focalizarse en la primera letra de su apellido: la Z. La campaña comenzó a destacar las virtudes familiares y profesionales de Zuluaga. El éxito de la estrategia es evidente, al punto que varias encuestas muestran que puede vencer en la segunda vuelta a celebrarse el 15 de junio.

En paralelo, Santos no puede despegarse de su gestión presidencial. Desde el punto de vista social y económico el gobierno tiene poco que mostrar. Bajo el gobierno Santos emergió un vasto movimiento social que por primera vez en décadas forzó al Estado a reconocer sus demandas. En las áreas rurales se movilizaron, en agosto de 2013, miles de campesinos que confluyeron con las demandas de camioneros, cafeteros, pequeños y medianos mineros y un amplio conjunto de productores de alimentos que atraviesan una profunda crisis a raíz del TLC con Estados Unidos.

El paro agrario nacional duró cuatro semanas y se saldó con doce muertos y casi 500 heridos y forzó a Santos a firmar un “Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural” y a reestructurar su gabinete, lo que revela la profundidad del impacto que tuvieron las movilizaciones sociales.

A fines de abril, en plena campaña electoral, estalló un nuevo paro agrario que amenazaba obstaculizar la reelección. Pero esta vez la mesa de La Habana mostró la capacidad de disciplinar al movimiento social. “Santos logró bajar de la movilización a Marcha Patriótica, al Congreso de los Pueblos y a sus aliados, que eran los sectores que podían lograr que el paro se le saliera de las manos a sólo dos semanas de las elecciones” (La Silla Vacía, 12 de mayo de 2014)

Contrastando con el duro enfrentamiento registrado en 2013, las organizaciones indígenas, campesinas y afrocolombianas mostraron su respaldo a las negociaciones de paz que, en los hechos, significa un apoyo a Santos. “Esta movilización es para respaldar el pliego y la mesa. No estaremos bloqueando carreteras, para darle un mensaje positivo al gobierno de que seguimos dialogando y negociando”, señaló una vocera del Congreso de los Pueblos, considerado más a la izquierda que la Marcha Patriótica vinculada al Partido Comunista (Nasaacin.org, 12 de mayo de 2014)

Síntoma de los tiempos electorales, el ex alcalde progresista de Bogotá, Gustavo Petro, destituido por el conservador Procurador General de la Nación, decidió apoyar la reelección de Santos en los últimos días de la campaña (El Tiempo, 14 de mayo de 2014). Petro fue restituido en el cargo a instancias de Santos, en cumplimiento de una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El apoyo del popular alcalde de Bogotá a la reelección puede torcer el virtual empate entre los dos principales candidatos.

El negocio de la guerra

“Me impresiona”, respondió el sociólogo francés Daniel Pécaut cuando la entrevistadora María Jimena Duzán le preguntó sobre la polarización entre Santos y Uribe (Semana, 16 de mayo de 2014). Pécaut es un profundo conocedor de la realidad colombiana, la que estudia desde décadas atrás y sobre la que ha dejado textos imprescindibles como “Orden y Violencia: Colombia 1930-1953”. (1)

Recuerda que hay mucho escepticismo sobre el proceso de paz. “Muchos sectores, no solo las elites dirigentes, están descubriendo que a ellos les ha ido mejor con el conflicto armado que lo que les podría ir en caso de que se firmara un acuerdo pacífico”. En primer lugar porque el conflicto no afecta a las ciudades sino a las periferias del país. En segundo, porque perciben que el conflicto armado ha sido “un factor de cierta estabilidad social y política”, que ha sido capitalizada por Uribe.

Esta percepción es bien realista. En las seis décadas que dura el conflicto, “no ha habido mayores sobresaltos ni surgimiento de movimientos sociales fuertes que expresen sus reivindicaciones”. Por cierto, la guerra dejó muy pocos espacios a los movimientos y cuando aparecen como sucedió con los paros agrarios, favorecen indirectamente al discurso uribista del orden.

Lo cierto, afirma Pécaut, es que el conflicto contribuyó a mantener el estatus quo, a pesar de que en 30 años se registró un fuerte crecimiento económico pero se mantuvo el mismo nivel de desigualdad que en 1930. La cultura política dominante en Colombia es reacia a aceptar conflictos sociales que son inevitables en todo país moderno.

El sociólogo alerta que es la última oportunidad para la paz, al igual que lo hacen unos cuantos analistas colombianos. Cuando fracasó el proceso de paz del Caguán, en 2002, la población culpó a las FARC y se volcó con el discurso guerrerista de Uribe. “Si se vuelve a fracasar en La Habana, la gente con mucha razón le va a echar la culpa a las FARC”, afirma Pécaut. No obstante, considera que lo que más afectó el conflicto armado fue el narcotráfico y lo que más le asusta de Colombia es el populismo.

La actual polarización no sólo impresiona a Pécaut porque ve en ella una “guerra sucia” que anticipa lo peor. Quien dedicó su vida académica a comprender La Violencia que arrasó al país afirma: “Sólo podría compararla con el clima que se vivió en los años 1946 y 1947 entre conservadores y liberales”. Como consecuencia de ese clima, el 9 de abril de 1949 fue asesinado el dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán. El asesinato desencadenó el levantamiento popular conocido como El Bogotazo y dio inicio a una larga guerra de más de seis décadas.

Anexo

Votar, cuestión de minorías

LA ABSTENCIÓN SIEMPRE ganó en Colombia. Pero ahora se manifiesta de forma masiva en las grandes ciudades y toma dos direcciones: la baja participación, menor a la mitad de los habilitados, y el voto en blanco, que viene creciendo de forma sostenida.

En las elecciones legislativas del pasado 9 de marzo, un millón y medio de personas votaron en blanco. En las “circunscripciones especiales” fue mayoritario. En la elección para elegir representantes de los pueblos indígenas, se registraron en total 171 mil votos a candidatos y otros 138 mil votos en blanco, según detalle Le Monde Diplomatique en su edición de mayo. Algo similar ocurrió en la circunscripción afrocolombiana. Fueron emitidos 159 mil votos por listas de partidos mientras otros 77 mil sufragaron en blanco.

Pero lo más significativo es la enorme abstención en las ciudades. En Bogotá, los diputados fueron electos apenas con los votos de tres de cada diez capitalinos. La abstención alcanzó el 65 por ciento y el voto en blanco el 10 por ciento. En Medellín, la segunda ciudad del país, sólo llegaron a las urnas el 41 por ciento de los habilitados y el 7 por ciento de los que votaron lo hicieron en blanco. En Cali la abstención batió todos los registros alcanzando el 67,7 por ciento, siendo el voto en blanco del 7 por ciento.

En opinión del analista Miguel Suárez, “el voto en blanco refleja la tercerea ola de indignación expresada en las urnas colombianas”, en los doce últimos años. Las dos anteriores fueron el apoyo al candidato de izquierda Carlos Gaviria y luego a la centrista Ola Verde, ambas desafiando al establecimiento político. Las elecciones son cuestión de minorías en un país que no confía en que las cosas puedan cambiar algún día.

Nota 

(1) Siglo XXI, Bogotá, 1987.

Renta Básica de las iguales (RBis): errores de interpretación de Silvia Federici

De cuándo la opinión traiciona

Pensamos que cuando se alcanza cierta notoriedad, se debe tener todavía mucho más cuidado con las afirmaciones que se hacen sobre temas cuya idea que tenemos de ellos es muy generalista, por no decir simplona. Es un error muy frecuente que cometen aquellas personas sometidas a la presión de varias entrevistas diarias, en las que por un afán de tener una respuesta para todo, improvisan, cuando no pontifican o descalifican, propuestas largamente matizadas con argumentos. [1]

En una de estas situaciones nos parece que incurre Silvia Federici (SF), [2] cuando evalúa el tema de la Renta Básica (RB), en el que comete varios errores de fondo al no distinguir, y por tanto no matizar, entre las diferentes propuestas que se hacen de la RB en Europa y, particularmente, en el Estado español. Cierto que hay diferencias sustanciales entre ellas, en parte porque la mayoría responde a una filosofía asistencialista o conservadora, pero ellas no impiden la existencia de otras lecturas de corte abiertamente anticapitalista, característica que la autora debiera conocer antes de opinar.

En un momento de la entrevista, SF afirma que está contra la “renta de ciudadanía”, por varias razones que iré desgranando y a las que añadiré sus correspondientes equívocos:

  • SF afirma: “Porque ciudadanía excluye automáticamente a todas las personas migrantes que no son reconocidas como ciudadanos”.

Primer equívoco. Se da la circunstancia que ambas lecturas, la asistencial y la anticapitalista, reivindican abiertamente el derecho de los inmigrantes, no sólo ya a la RB, sino además a transitar por el mundo sin ninguna frontera en medio que les detenga. Para los que defendemos la RB, la ciudadanía es un derecho humano que debe ser ejercido a nivel de planeta.

  • SF afirma: “Hay una parte importante de la derecha neoliberal que plantea ya la renta básica  —el propio Milton Friedman estaba a favor—. Se dan cuenta de que en el mundo hay una situación insostenible y plantean la renta básica como sustitución de los derechos sociales”.

Segundo equívoco. Los que defendemos la RB, lo primero que destacamos es que es un derechoindividual, universal e incondicional, que debe ser reconocido a las personas por el simple hecho de haber nacido. [3] La RB no sustituye, sino que viene a defender todos los demás derechos sociales, políticos, humanos… Basado en el concepto de RB, acabamos de desarrollar el concepto de Riqueza Comunal, un término que sustituye el umbral de pobreza como cuantía, para proponer el reparto de la riqueza como umbral de equidad[4] Esta segunda propuesta defiende la sociedad comunal, como lugar de convivencia donde se supera el mercado, el dinero y el Estado como alternativa al capitalismo. En la RBis, una parte se percibe en mano y la otra está destinada a la adquisición colectiva de bienes comunales.  Aquí no hay lugar para “la caridad institucionalizada”, como tampoco es “un tapón para la consecución de los bienes comunes”, como SF sostiene.

  • SF afirma: “Otro problema es que cualquier reivindicación es útil en la medida en que suponga formas de organización efectivas, y la renta básica es difícilmente organizable”.

Tercer equívoco. ¿De dónde saca SF tan rotunda afirmación?, ¿sobre que argumentos se apoya tan distinguida autora? Porque la RB es tan organizable, o puede presentar las mismas dificultades que la lucha por el reconocimiento del trabajo reproductivo, el del trabajo doméstico, o el de las luchas feministas. De hecho, una de las reivindicaciones que más movilización está concitando ahora mismo en el estado español es precisamente la demanda masiva de una RB. Precisamente, en este momento hay en marcha una Iniciativa Legislativa Popular por la Renta Básica a nivel estatal, aparte de las luchas que se realizan desde los Campamentos Dignidad, la reclamación en algunas mareas y manifestaciones, etc.

Espero que el resto de sus reflexiones sean más objetivas y rigurosas que estas aceleradas evaluaciones sobre la renta de ciudadanía.

La Renta Básica de las iguales (RBis), un instrumento contra el capitalismo

El concepto de RBis viene definido por el derecho que tienen todas las personas a percibir una cantidad periódica, desde que nacen hasta que mueren, para cubrir las necesidades materiales. Recae sobre la sociedad la obligación de atender los requerimientos materiales que supone el buen vivir. Debido a que la cuantía es, por lo menos igual al umbral de pobreza, y no es necesario pasar por el mercado de trabajo para percibirla, hacen de la RBis un instrumento idóneo para luchar contra el capitalismo. Destacamos dos de sus características:

  • Es revolucionaria. Siendo el mercado de trabajo uno de los principales pilares del capitalismo, el hecho de poder vivir sin necesidad de vender la fuerza de trabajo libera a las poblaciones de la esclavitud contractual que impone el mercado laboral.
  • Potencia la autonomía personal. El hecho de no tener que pasar por el mercado de trabajo deja tiempo libre para cuidar coles por la mañana, pescar por la tarde y hacer teatro por la noche (Marx dixit). Como vemos, con la RBis ninguna persona está necesariamente obligada a emplearse en el trabajo de reproducción, el trabajo doméstico, o en el asalariado en general. Desde su autonomía con respecto al mercado de trabajo asalariado, es la persona la que puede decidir sobre su vida.

En el capitalismo, el cuerpo no es nuestro: es del dinero, del mercado y del estado. Mientras tanto, la lucha por consecución de la RBis nos puede permitir movilizarnos contra estas tres instituciones del capitalismo

Bibliografía sobre la renta básica (muchos de ellos, íntegros en www.rentabasica.net)

José Iglesias Fernández. “Del reparto del trabajo al reparto de la renta”. Mientras tanto, nº 61, primavera de 1995.

José Iglesias FernándezLas Rentas Básicas. El modelo de implantación territorial. El Viejo Topo, 2003.

José Iglesias Fernández (y otras)Ante la falta de derechos, ¡¡Renta Básica, Ya!! Virus, 2000.

José Iglesias FernándezLa Renta Básica según San Pablo. Cuaderno nº 14. Baladre / Zambra, 2011.

José Iglesias Fernández¿Hay alternativas al capitalismo? La Renta Básica de las iguales. Baladre/Zambra 2006.

José Iglesias Fernández. “La fábula de los animales clónicos”. Cuadernos renta básica / nº 7. Barcelona, septiembre del 2006. Y en  http://old.kaosenlared.net/noticia/renta-basica-fabula-animales-clonicos

José Iglesias Fernández¿República, sí o no? Sobre las sociedades y las formas de gobierno: la propuesta del municipalismo. Virus, 2009.

José Iglesias FernándezCambiar el poder municipal para mejorar nuestras vidas y transformar la sociedad. En

 http://old.kaosenlared.net/noticia/cambiar-poder-municipal-para-mejorar-nuestras-vidas-transformar-socied

José Iglesias FernándezSobre el decrecimiento y otras rendiciones. Interpretación crítica sobre el decrecimiento y el consumo responsable. Baladre / Libreando 2010.

José Iglesias FernándezLa miseria del decrecimiento. De cómo salvar el planeta con el capitalismo dentro. Baladre/Zambra/Libreando 2011

José Iglesias FernándezEl NO cantado del Congreso de los Diputados a la Renta Básica de Ciudadanía. En  http://old.kaosenlared.net/noticia/no-cantado-congreso-diputados-renta-basica-ciudadania

José Iglesias FernándezLa iniciativa de construir una Europa: un sin sentido en todos los sentidos.

   En  http://old.kaosenlared.net/noticia/iniciativa-construir-europa-sin-sentido-todos-sentidos

José Iglesias FernándezLa conformación del espacio Europa y el capitalismo planetario. En

 http://www.kaosenlared.net/colaboradores/item/44211-la-conformación-del-espacio-europa-y-el-capitalismo-planetario.html -planetario.html

José Iglesias FernándezDe la renta básica a la Riqueza comunal. Baladre/Zambra 2014. Hay versión en catalán. Municipalisme i societat comunal: Procés i alternativa al capitalisme. Papers d’ innovació social, Nº. 104. Desembre 2013. Associació Ecoconcern.

José Iglesias Fernández. Ver artículos en Kaos en la red: Sr. Stéphane Hessel, indignarse, si. Pero, ¿contra qué, contra quién? No distraiga. Entre la indignación (Hessel) y la esperanza (Oxfam-Intermón), el capitalismo encuentra más proclamas aliadas. Cuidado con el socialismo y los socialistas reaccionarios¿Indignados o antisistemas? ¿Pintar la fachada o destruir el capitalismo? Claro que hay alternativas, pero, ¿para sostener o derribar el capitalismo? El mito del reparto del empleo como solución al paro. En  http://old.kaosenlared.net/colaboradores/joseiglesias

José Iglesias Fernández y Miren Etxezarreta. “La concentración de la riqueza”. Informes de economía nº 4. Hay pobres porque hay muy, muy ricos. Seminario de Economía Crítica TAIFA. Septiembre 2007.

Últimas hazañas militares en Fuerteventura

Estas dos soldados posan alegremente al saberse enfocadas por la cámara. Sus gestos son incógnitas. Una parece estar indicando que los tienen así de grandes, lo que no sabemos es el qué. La otra da la impresión de que se va echar a volar en cualquier momento. Lo mismo a Afganistán, donde el Gobierno de Zapatero las mandó a implantar la democracia porque la española es digna de exportar. El balance comercial democrático español tenía superávit y había que abrir nuevos mercados. De sus cuellos cuelgan dos armas humanitarias que disuaden insurgentes. Las prácticas para que las armas sean útiles para el desarrollo democrático de los bárbaros las realizan en Fuerteventura. Aquí tienen cuarenta millones de metros cuadrados para que las balas y los cañonazos despejen el camino hacia las urnas. Pero los campos de maniobras se les quedan chicos. Por eso todas las mañanas, como la de la fotografía, los soldados pasean sus uniformes y armas por la avenida marítima de Puerto Cabras. Un desfile militar permanente, de ida y vuelta, por si acaso desde el Sahel nos vigila Al Qaeda con prismáticos. Quizás esa sea la razón de los gestos enigmáticos, códigos militares indescifrables para los humanos que no han jurado bandera. No hay nada más que ver el careto de la guiri que regresa al crucero. De su escala en la isla se lleva un misterioso recuerdo: decenas de soldados armados patrullando por el centro de la capital de una isla que en los folletos le aseguraban que era la Isla Tranquila. Oh my God!

Imagenes obtenidas de La Provincia
El comando de operaciones especiales ha tomado por sorpresa Puerto Lajas. Aprovecharon que había marea baja y la resistencia estaba cogiendo carnada para viejas. A eso se le llama inteligencia militar. Se desplegaron, a la hora del cortado, por las calles. Silenciosos, camuflados, adiestrados para las situaciones más hostiles, los soldados del Regimiento Soria han pacificado un pueblo cuyo nivel máximo de conflictividad son los voladores de la fiesta de El Pino o cuando a Gilberto o a El Colorado les da por parrandiar. A estos escenarios la inteligencia militar los denomina teatro de operaciones. Buscan un territorio similar al que irán a llevar su ayuda humanitaria y lo ocupan. Los vecinos de este pueblo no pueden pasear los perros por la playa por orden del señor alcalde. Pero un ejército se cuela armado hasta los dientes por sus calles y no los multan. Ni a ellos ni a sus dueños. Es normal. Los enormes peligros que nos acechan requieren de situaciones excepcionales. No se sabe dónde puede esconderse el enemigo. Miren si no a esas dos señoras que aparentan normalidad, como si fuesen a preparar la comida, a tirar la basura, a coger la guagua. ¿Hay algo que nos haga sospechar que pretenden autoinmolarse? A nosotros quizás no, pero en el comando se respira tensión. Un soldado, rodilla al suelo, subfusil en mano, no les pierde la vista; otro se esconde tras una esquina, mimetizado como un perenquén y el tercero vigila las calles no vaya a aparecer cualquier chiquillo en bicicleta silbando con disimulo. No nos gustaría estar en la piel de esos soldados. Les habían explicado que el ejército es sacrificio, pero la amenaza de ese bolso blanco en el hombro de la mujer de rojo, no hay dinero ni patria que lo pague.
La ocupación militar de Puerto Lajas tuvo su efecto en forma de protesta. El asunto debe de ser tan ilegal que el Teniente General Pedro Galán García, Jefe del Mando Militar en Canarias, vino a disculparse. Para lo ocasión vino vestido como mandan los cánones militares, con uniforme convertido en obra de arte como el de la fotografía. Este precioso uniforme posee varias muestras de orfebrería castrense entre las que destaca una hermosa y nostálgica insignia, la que nos recuerda que, antes de entregar vilmente el Sahara a Marruecos, aquello era una provincia española. Es posible que usted no aprecie la belleza o la creatividad, valores intrínsecos al arte. Pero eso es porque usted no entiende de arte. En el Cabildo de Fuerteventura sí; por eso le han cedido la Sala de Arte Juan Ismael al ejército que empezó ocupando Canarias hace 425 años (y ha terminado rindiendo a Puerto Lajas) para que celebre una imprescindible exposición. Nadie debería perdérsela para que sepan, con un ejemplo práctico, cómo se manipula la Historia. Uno asiste a la exposición y si no la ve con ojos críticos piensa que el ejército en Canarias ha sido una ONG. Total, que después de visitarla, lo mismo le entra una gratitud fervorosa y termina cuadrándose, en señal de agradecimiento, a la amable soldado que la custodia.
En la exposición destacan dos personajes que en sus días fueron nuestros Capitanes Generales. El hombre que ven en este cuadro es Valeriano Weyler. En los paneles nos explican que puso mucho empeño en construir edificios militares en Tenerife. Por falta de espacio quedan ausentes otras hazañas personales. La más destacada, sin duda, fue su papel de inventor. En sus años de Capitán General de Cuba inventó, para orgullo de la humanidad, los campos de concentración. Y los llevó a la práctica con exquisitez militar: entre doscientas mil y quinientas mil personas de las zonas rurales de la isla murieron hacinadas, desnutridas y maltratadas en aquellos campos. Las que escapaban o se negaban a entrar eran juzgadas, de aquella manera, y fusiladas. En Canarias se celebra este año el 176 aniversario del nacimiento del pensador, escritor y político Nicolás Estévanez Murphy que no ha tenido el reconocimiento del Cabildo majorero porque su patria solo era la sombra de un almendro. Estévanez le dedicó a Weyler el siguiente soneto:
Mirada de reptil, cuerpo de enano,
instinto de chacal, alma de cieno,
hipócrita, cobarde, vil y obsceno,
como el más asqueroso cuadro humano.
Azote un tiempo del país cubano,
a todo noble sentimiento ajeno,
hasta al mismo Satán convierte en bueno,
esa excrecencia del linaje humano.
Ruinas, desolación, hambre y miseria,
las obras son que a ejecutar se atreve
ese horrible montón de vil materia.
¡Y a un monstruo tal con intención aleve,
el Gobierno de Cuba encarga Iberia
al acabar el siglo diez y nueve!
Este hombre al que dan ganas de cogerle los mofletes es Francisco García-Escámez e Iniesta. La exposición cuenta maravillas de él. Al frente del Mando Económico de Canarias el hombre se desvivió por el desarrollo económico y social de las islas impulsando barriadas, presas y hasta hoteles. De hecho, el Capitán General posa en este cuadro con el Hotel Mencey de fondo, una de sus obras emblemáticas. Sabemos, aunque la exposición no lo mencione, que la Cruz Laureada que cuelga de su corazón la ganó con arrojo y valentía en la Guerra del Rif. En esa guerra contra los bereberes rifeños el ejército español tuvo a bien contribuir al bienestar humano bombardeando, por primera vez en la historia, poblaciones civiles, mercados y ríos con el gas mostaza. No sabemos si las prominentes orejas de García Escámez son resultados de una mutación por el contacto con los agentes químicos, pero se sabe -y no lo cuentan- que miles y miles de inocentes murieron envenenados y que sus consecuencias llegan hasta hoy donde el cincuenta por ciento de los casos de cáncer en Marruecos están concentrados en la zona del Rif. También olvida la exposición artística que este santo benefactor preparó, junto al general Mola, el golpe de Estado y se levantó en armas contra la democracia en 1936. Asuntos menores que se obvian porque el ejército español siempre ha sido una suerte de beneficencia altruista que convierte la guerra en arte gracias a instituciones como el Cabildo de Fuerteventura.

“Juntas a cualquier parte, solas a ninguna”

Para mí, hablar de respuestas y salidas hoy ante el mundo que tenemos delante, pasa por cuatro prácticas elementales, que van desde relacionarnos entre nosotras y con otras, actuando juntas, pasando por volver a la tierra, (en el sentido literal de vincularnos a ella, a la producción de alimentos, a la ubicación en el territorio, rompiendo las metrópolis de cemento); pasan también por simplificar al máximo nuestras vidas y, por supuestísimo, por cuidarnos, atendernos, generar los afectos necesarios para la vida. Estas cuatro ideillas se cruzan… o mejor, se sostienen, por y desde EL APOYO MUTUO.

Una no pretende enunciar un programa, sino reflexionar, plantear necesidad de poner nuestras vidas realmente en línea con lo que decimos que deseamos y sobre todo lo que afirmamos que somos.

Deseo comenzar a hablar de estas ideillas muy básicas, subrayando la necesidad de reforzar y actualizar la idea de estar juntas, de relacionarnos con el máximo de gentes de nuestro entorno. Para las gentes de Baladre, los finales de los años ochenta fueron clarificadores de la necesidad de entender la política desde la relación humana con otras, con muchas, al margen de que no formen parte de nuestros grupos o tribus.

Como si fuese hoy, recuerdo cuando comenzamos en 1987 a darnos cuenta que muchas vecinas de los barrios periféricos en donde vivíamos nos veían como personas majillas, pero desconfiaban de nuestra obsesión/preocupación/prioridad por cambiar el mundo. Es cierto que cuando tenían problemas nos llamaban rapidito, para que les echásemos una manita, y hasta en ocasiones ponían su cuerpo para pelear por resolver sus problemas.

Entonces nosotras compartíamos dobles y triples militancias, en la Asamblea de Personas Desempleadas, en la Asociación de Vecinas de Abetxuko y en Plataformas anti/contra el empobrecimiento que entonces se daban ante distintos problemas locales o globales (ahora se les denomina Plataformas o Iniciativas por… o Salvemos tal o cual lugar). En una de las evaluaciones de la Asamblea de Paradas de Gasteiz surgió la necesidad de reconocer que la gente de nuestros barrios no desea la revolución, el cambio profundo de la realidad, la transformación… y que no tenía sentido seguir con la cantinela de que estas vecinas se iban a sumar a nuestros guapísimos grupos, por muy elaborado que fuese nuestro discurso.

Aquello era durillo de digerir, pues implicaba otra mirada, otra forma de estar y actuar. Lo hablamos con las compas de Baladre y nos tiramos unos añitos dándole vueltas al temita. Lo que más nos angustiaba era la evidencia de que nuestros grupitos de diez o veinte personas, por muy militantes que sean, no pueden conseguir el verdadero cambio estructural que necesitamos. Luego vinieron múltiples encuentros con compas de Alemania, Dinamarca, Austria, Holanda… compartiendo con ellas (activistas de esos países) nuestras dudas y preocupaciones. Así hasta que decidimos asumir la realidad, partiendo de ella para generar relaciones sanas y sinceras con esas vecinas, que nos llaman buena gente pero que no desean participar de nuestros procesos y búsquedas.

Así nacen LOS PUNTOS DE INFORMACION Y DENUNCIA sobre realidades diferentes en los barrios periféricos. Y esta es la primera propuesta que deseo aportar. Esta propuesta se ancla en algo tan fundamental como mantener relaciones con otras, con nuestras vecinas, quienes desde el sufrimiento y el malestar demandan información y apoyo puntual, plantean la necesidad de una disponibilidad ocasional a luchar por ellas. Y poquito más.

Estas iniciativas, los puntos de información y denuncia, suponen la puesta en marcha de espacios de relación basados en poner en común lo más básico que se posee: información. Por un lado, la información de la vivencia del dolor y la carencia y, por otro, la posibilidad de compartir el conocimiento sobre los resquicios del sistema. Cuando una lleva viendo estos procesillos y prácticas en los últimos 30 años, se da cuenta de la importancia de esta relación. De estos encuentros y enredos sacamos información, un mayor conocimiento de la realidad y en ocasiones simpatías, afectos. Nuestros grupos trabajan esta información, para convertirla en lo más elemental que se puede hacer actualmente en un país central: VISUALIZAR EL FRACASO DEL CAPITALISMO, señalar la carencia, el dolor, el malestar, la necesidad, DESVELAR LA INJUSTICIA. Mostrar la cara oculta del Capitalismo, su fracaso cotidiano y estructural, ejemplo de la injusticia, de la carencia, del dolor.

Pero mostrar el fracaso de una sociedad es importante hacerlo en los espacios que representan su esencia, su ser. Requiere buscar el contraste, conseguir estimular la reflexión, el repensar la vida, partiendo de esas realidades que queremos desvelar y que en sí mismas son denuncia. Por ello, desde el principio tuvimos clarísimo que hemos de ir al centro de la metrópoli, de la ciudad, a hacer visible la denuncia ante las instituciones del mercado (ayuntamientos, diputaciones, gobiernos autonómicos, bancos, centros comerciales, calles peatonalizadas y repletas de tiendas…). Es importante romper la cotidianidad en esos lugares, sacando a la calle en esos espacios el dolor, el fracaso, la carencia, el malestar. Lo hacemos mediante acciones de calle, procurando empatizar con las gentes que ocupan esos espacios urbanos, buscando el guiño cómplice, sin generar una sensación inútil de culpabilidad, sino provocando actitudes que lleven a la duda y de ahí a la empatía. Por ello procuramos desarrollar representaciones, escenificar las situaciones que denunciamos, para que desde una actitud inicial de espectadoras, las viandantes entren en la pregunta y desde ella en la comunicación. Pero no solo es cuestión de relacionarnos como un  fin en sí mismo, sino para provocar en estas relaciones una devolución que sea una verdadera comunicación.

Así es como llegamos a plantear la urgente necesidad de LUCHAR CONTRA LA RIQUEZA, de señalar a la gente que acumula, que disfruta de todo, que tiene todo y hace lo que le viene en gana. Nos planteamos dejar de poner el foco solo en el empobrecimiento, para centrar nuestra mirada, nuestra comunicación y la relación con otras en LA LUCHA CONTRA EL ENRIQUECIMIENTO. Hablamos de dinero, de tierra, de medios de producción, de medios de incomunicación, de realezas y categorías sociales autoproclamadas como superiores, tocadas por el destino, por lo divino.

Esto nos arma de miles de razones, genera simpatías y establece complicidades. Cuando pensamos en recuperar los recursos de esta gentuza que lo tiene todo, nos orientamos mediante lógicas de lucha social, de conquista de lo que es de todas. Esta mirada nos une, nos hace converger con nuestras vecinas y es un camino fácil para plantear cuestiones como la Renta Básica de las Iguales (RBis) y muchísimo más!!! Sí, hablar de la RBis es plantear un cambio de actitud, una mirada diferente. Sobre todo cuando aclaras que es un medio, una herramienta más, que no es ni la única ni la principal propuesta.

Pero, ¿qué es la RBis? Pues algo elemental, es el derecho de toda persona a disponer de los recursos necesarios para asegurar la vida. En pocas palabras: es el derecho a un ingreso, INDIVIDUAL, INCONDICIONAL, UNIVERSAL, SUFICIENTE, que se recibiría en dos partes una individual (80%) y otra por medio del FONDO DE RBis (20 %), del barrio o pueblo donde cada cual vive. Este fondo de RBis solo podría destinarse a aquellos servicios públicos que decidiera la comunidad misma. Y todo esto desde una lógica de lucha social.

Pues sí, cuando miramos a la gente rica podemos pensar en la RBis y en muchísimo más. Es desde la disponibilidad de esa RBis cuando tiene sentido hablar del cierre de las empresas socialmente inútiles, cerrar juntas las fabricas de armamento y todas aquellas que nos destrozan la vida, contaminando el aire, las aguas, terminando con recursos limitados de todo tipo, imponiendo unas formas de relación y vida indeseable; incluidas las empresas de automoción (reduciéndolas a lo estrictamente necesario, decidido por las personas y no por el mercado).

Son muchas las personas y grupos que escriben y llevan adelante la vuelta a la tierra, entendida como acercamiento a la necesidad de asumir el desarrollo de iniciativas de producción agrícola, que nos puedan llevar a la soberanía alimentaria. El iniciar este camino pasa por generar grupos de consumo, que estén relacionados con las gentes que ya producen verdaderos alimentos, productores cercanos. Este proceso de relación de consumidoras y productoras nos abrirá las puertas de esa tan ansiada soberanía alimentaria, con la participación activa de las comunidades. En este sentido, romper con las metrópolis es urgente, situarnos en el territorio desde pueblos y ciudades de tamaño humano, poniendo en el centro a las personas y sus límites relacionales. Como decía, son  muchísimas las personas y grupos que a diario hablan y desarrollan en este tema practicas diferentes. Y con ellas hemos de recorrer ese camino, poniendo en común los aciertos y los errores, para reintentarlo de nuevo.

Hablar de simplificación de nuestras vidas, es mencionar un reto: un camino que nos lleve a ciertas formas de austeridad elegida, asumida desde la consciencia y la responsabilidad colectiva. Es una elección que nos conduce a usar lo necesario, a no acumular lo innecesario, abriendo y ampliando los caminos del compartir, rompiendo al máximo con la propiedad privada y ensayando y experimentando sobre las propiedades compartidas, públicas y, sobre todo, gestionadas por la comunidad. Es evidente que estamos hablando de caminos, de procesos, que deben comenzar ya!! Desde lo que somos capaces, lo que ya es posible y sin prisitas, pero por supuesto sin pausas. En este sentido es muy importante ampliar las practicas de trabajo cooperativo, desvinculado totalmente de salarios, de mercados, entrando en la vecindad, en la cooperación, en arrimar el hombro, construyendo comunidades. entendidas como relaciones humanas que satisfacen necesidades sin la mediación de monedas, del tipo que sean: solo desde la relación, desde la posibilidad de hacer, desde la cooperación sincera y sencilla.

Como decía al inicio, todas estas propuestas y muchísimas más, solo se podrán dar desde el cariño, generando afectos, vínculos que nos lleven a los cuidados de unas mismas y de las otras que nos rodean, con las que compartimos la búsqueda, con las que generamos la vida en general y la cotidianidad en particular. Reivindicar los cuidados y los afectos, es poner el acento en nosotras las personas, salirnos de las lógicas de priorizar los fines utilizando cualquier medio. Para muchas de nosotras los medios son una parte de los fines. Por ello, con toda la complejidad que entraña, hemos de pensar en procesos basados en esos afectos que hemos de construir, respetando la diversidad, las distintas miradas. Pero han de ser procesos que nos ayuden a concretar relaciones y actuaciones que nos saquen de la lógica terrorista del capitalismo.

Cuando una consigue poner en marcha algunas de estas cuatro iniciativas (parcialmente), siente la tensión entre lo que somos y lo que desearíamos ser; nos vemos en movimiento, en proceso, abriéndonos a otras, siendo las otras, asumiendo las equivocaciones, los errores y siendo conscientes de nuestros límites. Sintiéndonos vivas y en búsqueda, que es lo fundamental. Siempre con otras: es una obviedad que juntas podemos llegar a algo y solitas a na de na!!